Reforma a la salud avanza en la Cámara: solo faltan ocho artículos para su aprobación

La reforma a la salud en Colombia sigue su curso en el Congreso y está a punto de superar una de las primeras etapas legislativas. Este 6 de marzo, la Cámara de Representantes tiene previsto aprobar el proyecto en su segundo debate, lo que significaría un paso más en un proceso que ha estado marcado por intensos debates y críticas. Aunque la aprobación en la Cámara representa un avance para el Gobierno, la reforma aún debe superar varias instancias antes de convertirse en ley.

El proyecto, que ha sido una de las principales apuestas del presidente Gustavo Petro, busca una transformación profunda del sistema de salud en el país. Entre los cambios más significativos se encuentra la conversión de las actuales EPS en Gestoras de Salud y Vida, la reestructuración de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres) y la creación de un Fondo Único Público de Salud. Sin embargo, estos cambios han generado controversia entre distintos sectores políticos y expertos en salud, quienes advierten sobre los posibles impactos en la sostenibilidad financiera del sistema y la prestación de servicios a los ciudadanos.

Un proceso legislativo complejo

A pesar de los avances en la Cámara de Representantes, la reforma aún tiene un camino difícil por recorrer. Luego de su aprobación en este segundo debate, deberá ser discutida en la Comisión Séptima del Senado, donde el año pasado fue archivada por falta de apoyo. De superar esa instancia, pasará a la plenaria del Senado, donde enfrentará un nuevo debate que podría definir su destino. En caso de que el texto sea aprobado con modificaciones, tendrá que someterse a un proceso de conciliación entre las dos cámaras antes de convertirse en ley.

Además, la reforma deberá sortear eventuales revisiones de la Corte Constitucional, que ya ha intervenido en otras discusiones relacionadas con la financiación del sistema de salud. Recientemente, el alto tribunal declaró insuficientes la Unidad de Pago por Capitación (UPC) y los presupuestos máximos, lo que ha generado dudas sobre la viabilidad financiera del proyecto impulsado por el Ejecutivo.

Los puntos clave de la reforma

Durante la plenaria del 6 de marzo, los congresistas votaron en tres bloques para aprobar artículos fundamentales del proyecto. Entre los aspectos más relevantes se encuentran:

  • Transformación de las EPS en Gestoras de Salud y Vida: Estas nuevas entidades tendrán un plazo de dos años para reorganizarse y asumir nuevas funciones. Dejarán de administrar los recursos del sistema y se centrarán en la gestión del riesgo en salud, la coordinación de redes de atención y la garantía del acceso a tratamientos.
  • Nueva estructura de la Adres: La entidad asumirá un rol más activo en la administración financiera del sistema de salud. Se encargará de realizar pagos directos a hospitales y clínicas, distribuir los fondos de acuerdo con criterios de equidad y eficiencia, y gestionar el nuevo Fondo Único Público de Salud.
  • Reorganización del financiamiento: Se crearán tres cuentas independientes dentro del Fondo Único Público de Salud, destinadas a la Atención Primaria en Salud, el Fortalecimiento de la Red Pública Hospitalaria y la cobertura de otros servicios esenciales.
  • Remuneración a las Gestoras de Salud y Vida: Recibirán el 5% del valor de la UPC como pago por sus servicios, aunque este porcentaje podrá reducirse si no cumplen con estándares de calidad.

Críticas y preocupaciones

La reforma ha sido objeto de fuertes cuestionamientos por parte de la oposición y de distintos actores del sector salud. Una de las principales preocupaciones es que el nuevo modelo podría fragmentar la administración del sistema, generando incertidumbre sobre el manejo de los recursos y la calidad de la atención. Además, algunos congresistas han advertido sobre posibles riesgos de corrupción, especialmente en lo relacionado con la contratación de infraestructura hospitalaria.

El artículo 44 de la reforma ha sido especialmente polémico, ya que permitiría la adjudicación de contratos para la construcción de hospitales sin un proceso de licitación transparente. Legisladores como Cristian Avendaño han alertado sobre el peligro de que este artículo se convierta en un «contratadero» que facilite prácticas irregulares en el manejo de los recursos de la salud.

Otro punto crítico es el esquema de pagos propuesto para la Adres. Según lo aprobado, la entidad deberá desembolsar al menos el 85% del valor de los servicios de salud en un plazo de 30 días, incluso antes de que las facturas sean auditadas. Para algunos congresistas, esto podría abrir la puerta a fraudes y sobrecostos, afectando la estabilidad financiera del sistema.

El futuro de la reforma

A pesar de las críticas, el Gobierno cuenta con el respaldo de varios senadores en la Comisión Séptima del Senado, como Martha Peralta, Wilson Arias y Ferney Silva. No obstante, también enfrentará una oposición fuerte liderada por figuras como Norma Hurtado, quien ha cuestionado la falta de estudios detallados sobre la viabilidad fiscal de la propuesta.

En caso de que la reforma logre avanzar en el Senado, el último obstáculo será la Corte Constitucional, que deberá evaluar si el trámite legislativo se realizó de manera adecuada. En el pasado, el alto tribunal ha frenado reformas impulsadas por el Gobierno debido a errores en el proceso legislativo, por lo que el Ejecutivo deberá asegurarse de cumplir con todos los requisitos legales.

Con el debate aún abierto, la reforma a la salud sigue siendo uno de los temas más relevantes en la agenda política del país. Mientras algunos la ven como una oportunidad para mejorar el acceso a los servicios de salud, otros advierten sobre los riesgos que podría traer consigo. En los próximos meses, el Congreso y la sociedad colombiana serán testigos de si este proyecto logra convertirse en una realidad o si, como en intentos anteriores, termina archivado por falta de consenso.

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