Pacientes de alto costo son víctimas de un sistema en crisis
La crisis del sistema de salud en Colombia continúa agravándose, afectando gravemente a miles de pacientes y trabajadores del sector. Problemas como la desfinanciación, los conflictos internos en las Entidades Promotoras de Salud (EPS) y decisiones gubernamentales recientes han dejado sin tratamientos esenciales a pacientes con enfermedades de alto costo y patologías huérfanas, poniendo en peligro su supervivencia.
Más de un millón de colombianos con enfermedades cardiovasculares, trasplantes u otras patologías complejas enfrentan la falta de medicamentos fundamentales, lo que genera una creciente preocupación tanto en el sector como entre los afectados.
Diana Margarita Ojeda, procuradora de Salud, ha subrayado la necesidad de replantear la asignación de recursos a las EPS, considerando factores como la demografía, el uso de tecnologías avanzadas y la aparición de nuevas enfermedades. “Estos factores no han sido considerados en la asignación de recursos”, advirtió. Según datos de 2024, la magnitud de la crisis se evidencia en las 248.000 tutelas y más de 1,4 millones de peticiones, quejas y reclamos presentados por los afiliados al sistema de salud, así como en el hecho de que el 60 % de la población está afiliada a EPS intervenidas por el gobierno. «No ha habido solución al problema durante todo un año», lamentó Augusto Galán, exministro de Salud.
Mientras tanto, el gobierno de Gustavo Petro busca avanzar en la aprobación de la reforma a la salud, considerada por muchos como una medida clave pero altamente polarizante. El presidente ha convocado sesiones extraordinarias en el Congreso para continuar con el trámite del proyecto, que en 2024 logró aprobar únicamente 23 de los 62 artículos propuestos. Sin embargo, el avance limitado y la fuerte oposición política generan dudas sobre su viabilidad. Mientras los críticos advierten que la reforma podría agravar la crisis, el ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, insiste en que esta es fundamental para transformar un sistema que considera “ineficiente e inequitativo”.
Con la incorporación de 40 nuevos artículos al debate legislativo, la reforma enfrenta también cuestionamientos relacionados con el incremento de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) y las controversias sobre la financiación del sistema.
Paralelamente, la crisis afecta no solo a los pacientes, sino también a los trabajadores del sector. Esto quedó evidenciado en las recientes protestas del personal del Hospital El Tunal, en Bogotá, donde se denunciaron retrasos en los salarios y condiciones laborales precarias.
La situación exige soluciones urgentes y un replanteamiento integral del modelo de salud para garantizar el acceso y la calidad de los servicios. Tanto la reforma como las medidas inmediatas serán determinantes para el futuro del sistema y para la vida de miles de colombianos que dependen de él.



Publicar comentario