Sequías y caza furtiva, un doble peligro para el manatí del Amazonas

Las sequías en el Amazonas, cada vez más prolongadas, están afectando gravemente al manatí endémico al reducir el nivel de los ríos, lo que los deja expuestos a cazadores furtivos. Aunque la caza de estos mamíferos está prohibida desde 1967, sigue siendo una amenaza, especialmente, porque la carne de manatí es muy apreciada en algunas zonas aisladas del Amazonas. 

A pesar de que la caza ha disminuido en las grandes ciudades, gracias a la aplicación de la ley, sigue siendo común en áreas rurales con poca vigilancia. Además, la captura de crías para atraer a las madres empeora la situación y deja a las crías en peligro de muerte. Los esfuerzos de conservación incluyen el rescate de crías, su rehabilitación y la educación de las comunidades locales para proteger a los manatíes.

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Aunque no hay datos sobre cuántos manatíes quedan, los expertos sospechan que la población podría estar recuperándose debido al creciente número de crías rescatadas en las últimas décadas. Sin embargo, la falta de apoyo gubernamental y la necesidad de reforzar la aplicación de la ley siguen siendo grandes desafíos para la conservación de esta especie.

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