El Congreso debatirá si los toros dejan de ser patrimonio cultural tras histórico respaldo ciudadano
Una Iniciativa Legislativa Popular respaldada por más de 660.000 firmas exige derogar la ley que protege la tauromaquia como expresión cultural en España
En una jornada que ya es calificada como “histórica” por organizaciones animalistas y sectores ciudadanos contrarios a las corridas de toros, el Congreso de los Diputados se alista para debatir una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que busca retirar la condición de patrimonio cultural a la tauromaquia. Este movimiento ciudadano ha logrado lo que muchos intentaron sin éxito en el pasado: poner en la agenda parlamentaria el cuestionamiento legal a uno de los símbolos más tradicionales —y también más polémicos— de la cultura española.
La propuesta, bautizada con el contundente nombre de #NoEsMiCultura, ha superado con creces el umbral de 500.000 firmas requerido para que el Congreso esté obligado a discutirla. Según confirmaron sus promotores, la Oficina del Censo Electoral certificó un total de 664.777 firmas válidas, tras un proceso de recolección y verificación que culminó el pasado 17 de febrero. De estas, 709.292 fueron recogidas en formato físico y otras 6.314 por medios digitales.
“La tauromaquia no es cultura, es una carga económica y ética que debe ser superada”, afirmó Aïda Gascón, portavoz de la comisión promotora de la ILP, al dar a conocer la noticia. “Estas firmas no son solo cifras: representan un mandato ciudadano que exige que el Congreso escuche una realidad social que ha cambiado”.
Ahora, el próximo paso será la inclusión de esta propuesta en el orden del día de una sesión plenaria del Congreso, lo cual depende de la Mesa de la Cámara. De concretarse el debate, los diputados tendrán la oportunidad de votar la posible derogación de la Ley 18/2013, que reconoce la tauromaquia como patrimonio cultural desde noviembre de ese año.
La recogida de firmas no fue un esfuerzo menor. Más de 2.000 voluntarios se movilizaron por todo el país para alcanzar este objetivo. Una de las integrantes de la comisión promotora, Cristina Ibáñez, destacó que “la ciudadanía respondió con fuerza, y este logro colectivo no se detiene aquí. La lucha contra la tauromaquia seguirá en todos los frentes: legal, político y social”.
El contexto estadístico también da soporte a esta ofensiva legislativa. Según el Anuario de Estadísticas Culturales del Ministerio de Cultura, los festejos taurinos han disminuido un 62 % entre 2009 y 2023, una caída que evidencia el cambio en las preferencias culturales de una parte significativa de la sociedad española.
Desde organizaciones defensoras de los derechos animales se celebra este avance como una victoria. “Estamos frente a una oportunidad histórica para desligar al Estado del sostenimiento de prácticas que implican sufrimiento animal y que ya no representan a la mayoría de la ciudadanía”, sostienen desde varias plataformas adheridas a la campaña.
Con esta ILP, la tauromaquia —que ha sido durante décadas un símbolo identitario de España pero también foco de intensas controversias éticas— enfrenta uno de sus mayores desafíos legislativos. El Congreso tendrá ahora en sus manos la posibilidad de redefinir qué prácticas merecen el amparo del Estado como patrimonio cultural, y cuáles deben quedar, definitivamente, en el pasado.



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