Día de la Mujer Rural: Impulsando inclusión y producción

En Colombia, más de 5,9 millones de mujeres viven en zonas rurales, según datos del DANE. Estas mujeres, que representan una parte crucial del desarrollo agrícola del país, enfrentan importantes desafíos en términos de acceso a educación, asistencia técnica, financiamiento y oportunidades económicas. Las Naciones Unidas, con motivo del Día Internacional de la Mujer Rural que se celebra el 15 de octubre, destacan la necesidad de avanzar en la mejora de sus ingresos y condiciones de vida, fomentando su acceso a recursos clave como créditos productivos y programas de formación.

En este esfuerzo, Bancamía, entidad de la Fundación Microfinanzas BBVA, centró sus esfuerzos en acompañar a las mujeres rurales con herramientas financieras y no financieras que les permitan desarrollar sus proyectos productivos, cerrar brechas económicas y digitales, y mejorar su bienestar. Más de 271.000 mujeres en zonas rurales del país han accedido a servicios financieros, como créditos y seguros, que les han permitido fortalecer sus pequeños negocios dedicados principalmente a la cría de ganado, el cultivo de café y el comercio local.

Educación y tecnología para el empoderamiento

El enfoque de estas iniciativas no solo está en proporcionar financiamiento, sino también en ofrecer formación en áreas como la educación financiera, el fortalecimiento empresarial y la digitalización. Ruta Findeq (Finanzas Digitales para la Equidad), en alianza con organizaciones internacionales, han impactado en regiones afectadas por la violencia y la pobreza, brindando a las mujeres rurales la oportunidad de superar las barreras que limitan su crecimiento.

Un aspecto fundamental es la inclusión digital, permitiendo a las mujeres aprovechar las nuevas tecnologías para acceder a productos financieros, mejorar sus habilidades empresariales y generar ingresos sostenibles. Además, se ha promovido el acceso a microseguros diseñados específicamente para cubrir sus necesidades, como la protección de sus cultivos ante riesgos climáticos o el acceso a seguros de salud y maternidad.

“todo esto pensando en fortalecer sus negocios, mejorar sus habilidades tanto financieras como productivas y personales en un contexto clave de sostenibilidad ambiental que les permita vivir de la tierra, generando equilibrio productivo y crecimiento económico”. explica Viviana Araque Mendoza, presidenta de Bancamía.

Historias de éxito: Sonia Evangelista Medina

Un ejemplo del impacto de estas iniciativas es el de Sonia Evangelista Medina, agricultora y artesana de la Amazonía colombiana. Durante años, Sonia ha trabajado la tierra en la región de Inírida, cultivando productos como piña, ají y yuca, y vendiéndolos en su comunidad y en localidades vecinas. Gracias a los créditos que ha obtenido, ha podido ampliar sus plantaciones y mejorar su negocio, permitiendo un mayor sustento para su familia.

Además de la agricultura, Sonia es una destacada artesana que fabrica vasijas, canastos y otros objetos tradicionales, contribuyendo tanto al sustento de su familia como a la preservación de las tradiciones de su comunidad indígena. Su historia refleja el potencial de las mujeres rurales para impulsar el desarrollo económico y social cuando se les brinda acceso a recursos financieros y oportunidades de crecimiento.

Las mujeres rurales son clave para el desarrollo agrícola y la erradicación de la pobreza en Colombia, y su inclusión en procesos productivos y financieros es esencial para construir un futuro más equitativo y sostenible.

Publicar comentario