Petro acusa a Perú de ocupar territorio colombiano en la Amazonía y traslada ceremonia del 7 de agosto a Leticia

El presidente Gustavo Petro encendió nuevamente la alerta diplomática con el gobierno de Perú al denunciar públicamente una presunta ocupación territorial en la Amazonía colombiana. Según el mandatario, el país vecino estaría violando el Protocolo de Río de Janeiro, tratado que puso fin a la guerra entre ambas naciones en 1933.

La acusación fue hecha este martes a través de la cuenta de X del presidente, donde afirmó que “el Gobierno del Perú ha copado un territorio que es de Colombia y ha violado el Protocolo de Río de Janeiro que le puso fin al conflicto limítrofe”. Petro señaló que ese tratado establece que la frontera debe coincidir con la línea más profunda del río Amazonas, y que cualquier controversia territorial debe resolverse bilateralmente.

El origen del conflicto se remonta a las islas ubicadas al norte de esa línea fluvial, que, según el presidente colombiano, “han sido apropiadas por ley por el gobierno peruano”, quien incluso habría establecido la capital de un municipio en un terreno que, conforme al tratado, pertenece a Colombia.

Disputa fronteriza y desplazamiento de la ceremonia nacional

El presidente Petro advirtió que esta “acción unilateral” de Perú podría afectar de manera crítica la dinámica comercial de Leticia, el principal puerto amazónico colombiano, al punto de “hacerla desaparecer” como eje del intercambio fluvial.

En ese contexto, Petro anunció que la tradicional conmemoración del Día del Ejército Nacional, que se celebra el 7 de agosto en memoria de la Batalla de Boyacá, no se llevará a cabo ni en Bogotá ni en el Puente de Boyacá como es habitual, sino que será trasladada a Leticia.

“La conmemoración de la independencia nacional se traslada a Leticia, no por los bloqueos, sino porque el país debe defender su soberanía en el Amazonas”, puntualizó el jefe de Estado.

Santa Rosa: una disputa que no cesa

La controversia entre Colombia y Perú no es nueva. En julio de 2024, Diego Cadena, entonces director de Soberanía Territorial de la Cancillería, aseguró que la isla Santa Rosa, ubicada en la triple frontera entre Perú, Brasil y Colombia, “no pertenecía al Perú” y estaba “ocupada irregularmente”. También desconoció la autoridad del alcalde peruano Iván Yovera en el territorio.

La respuesta del gobierno peruano fue una protesta diplomática, seguida por declaraciones del entonces canciller Javier González-Olaechea, quien dio por cerrada la discusión y reiteró la soberanía de su país sobre la isla.

Santa Rosa, una isla con cerca de 3.000 habitantes dedicados al comercio, ha sido un punto recurrente de fricción diplomática entre ambos países.

Mientras tanto, Petro insistió en que el Gobierno colombiano actuará mediante canales diplomáticos para proteger su soberanía y reiteró la importancia simbólica de realizar desde Leticia la conmemoración del 7 de agosto. La decisión, más allá de su valor logístico, adquiere un peso geopolítico y simbólico en medio de esta nueva controversia fronteriza.

Sigue leyendo más noticias en Revista Poder

Para ver vídeos sobre este tema, visita nuestro canal de  YouTube

Publicar comentario