María Angélica Guerra asumiría la curul de Miguel Uribe Turbay en el Senado
Tras el fallecimiento del congresista, el Consejo Nacional Electoral deberá certificar oficialmente a su reemplazo, en medio del luto político por el atentado que conmocionó al país.
En la madrugada de este lunes 11 de agosto, se confirmó el fallecimiento del senador y precandidato presidencial del Centro Democrático, Miguel Uribe Turbay, quien llevaba más de dos meses internado en la Fundación Santa Fe de Bogotá. Uribe Turbay, de 39 años, resultó gravemente herido el pasado 7 de junio, cuando un menor de 14 años le disparó en tres ocasiones —dos en la cabeza y una en la pierna izquierda— durante un acto político en Fontibón, occidente de la capital.
El asesinato generó conmoción en el país y dejó en suspenso el futuro de su curul. La Ley 5 de 1992 establece que, en caso de muerte de un congresista, el escaño debe ser ocupado por el siguiente en la lista del partido con el que fue elegido, según los resultados de las elecciones legislativas más recientes.
En el caso de Uribe Turbay, la persona que asumiría su lugar sería María Angélica Guerra López, quien obtuvo 37.900 votos en las elecciones de 2022. No obstante, su nombramiento no será inmediato. “Todavía no está confirmado, porque habrá que esperar la certificación del Consejo Nacional Electoral, pero en listados anteriores se nos decía que era la señora María Angélica Guerra”, señaló Gabriel Vallejo, director del Centro Democrático, en diálogo con Blu Radio.
Procedimiento y contexto político
De acuerdo con el artículo 274 de la Ley 5, la Presidencia del Senado deberá llamar a quien siga en la lista una vez el CNE certifique la vacancia y el reemplazo. Esta persona tendrá que acreditar ante la Comisión de Acreditación Documental su condición de nuevo congresista.
El Centro Democrático, que cuenta actualmente con 13 senadores, no solo deberá reorganizar su representación en la Cámara Alta, sino también enfrentar el impacto político de la pérdida de una de sus figuras más visibles, quien era considerado uno de los rostros de recambio de la colectividad y ya se proyectaba como candidato presidencial para 2026.
El asesinato de Miguel Uribe Turbay ha reavivado el debate sobre la seguridad de los líderes políticos en Colombia, especialmente en contextos de campaña, así como sobre la participación de menores de edad en crímenes de alto impacto. Mientras el país sigue de luto, el proceso para definir a su reemplazo avanza bajo el escrutinio público y la expectativa de sus electores.
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