El pulso entre Petro y Ecopetrol por el Permian: ¿rentabilidad o transición energética?

El Permian Basin es una de las zonas petroleras más productivas del mundo, ubicada en el estado de Texas, EE. UU. Desde 2019, Ecopetrol participa allí con un 49 % de participación en una sociedad con la estadounidense Occidental Petroleum (Oxy).

Este activo representa cerca del 15 % de toda la producción de crudo del grupo Ecopetrol, lo que lo convierte en uno de los negocios más rentables para la compañía y una fuente clave de ingresos para el país.

La controversia: transición energética vs. rentabilidad

El debate comenzó cuando el Gobierno Nacional, en cabeza del presidente Gustavo Petro, planteó la posibilidad de vender la participación en el Permian como parte de su política de transición energética.

El argumento del ejecutivo es que la producción en esa zona se realiza mediante fracking, una técnica que el mandatario ha criticado abiertamente por su impacto ambiental y por considerarla contraria a los objetivos climáticos de Colombia.

Sin embargo, diversos expertos, analistas del sector y exfuncionarios advierten que vender este activo sería un error estratégico, ya que el Permian es actualmente el negocio más rentable de Ecopetrol.

Aseguran que la venta afectaría las utilidades, reduciría los ingresos fiscales derivados de dividendos y podría golpear el precio de las acciones de la compañía en la Bolsa de Valores de Colombia y en Wall Street.

¿Cuál es la postura de Ecopetrol?

Ecopetrol afirmó que no tiene planes inmediatos de vender su participación en el Permian. La compañía destacó que cualquier decisión de este tipo requeriría autorización de la Junta Directiva y una evaluación integral sobre los efectos financieros y operativos.

De acuerdo con fuentes internas, el Permian ha sido clave para la diversificación internacional de la empresa, aportando flujo de caja constante, acceso a tecnología avanzada y estabilidad frente a la volatilidad local del mercado energético.

Ante la polémica, el contralor general, Carlos Hernán Rodríguez, solicitó a Ecopetrol información detallada sobre la intención de venta. Según el jefe del ente fiscal, se busca establecer si la empresa ha realizado estudios técnicos, jurídicos y económicos que sustenten la conveniencia de una eventual desinversión.

Rodríguez advirtió que el Permian representa un activo estratégico para la nación y que una venta apresurada podría comprometer el patrimonio público y la estabilidad financiera del país.

¿Qué viene ahora?

El Ministerio de Hacienda mantiene su interés en revisar el activo como parte de una estrategia de “reperfilamiento” de inversiones. Sin embargo, el mensaje de la Contraloría (y de los analistas del mercado) es claro: cualquier decisión sobre el Permian debe tomarse con evidencia técnica y visión de largo plazo, no por razones políticas o ideológicas.

Por ahora, el futuro de este activo emblemático sigue siendo una prueba de fuego para el equilibrio entre la transición energética y la sostenibilidad económica de Ecopetrol y del país.

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