Día Mundial de las Mipymes: el desafío de llevar financiamiento a los pequeños negocios para impulsar su desarrollo
En el marco del Día Mundial de las Mipymes, que se conmemora el 27 de junio, cobra relevancia la necesidad de fortalecer el acceso al financiamiento formal para los pequeños negocios, que representan cerca del 80% del empleo en Colombia. A pesar de su papel clave en la economía, solo el 16% de las microempresas ha accedido a un crédito formal, según cifras de ANIF, y apenas el 5,7% de los adultos en el país cuenta con un microcrédito, de acuerdo con el Reporte de Inclusión Financiera de la Superintendencia Financiera y Banca de las Oportunidades.
Durante lo corrido de 2025, una de las entidades especializadas en este segmento ha desembolsado más de $737.200 millones en microcréditos, un crecimiento del 36% frente al mismo periodo de 2024, beneficiando a más de 186.000 microempresarios en los 32 departamentos del país. De estos, el 56% son mujeres, el 42% habita en zonas rurales y el 78% vive en condiciones de vulnerabilidad económica.
La apuesta por modelos híbridos de atención —que combinan canales presenciales y digitales— ha sido clave para llevar productos financieros a zonas tradicionalmente excluidas del sistema financiero, incluyendo créditos respaldados por el Fondo Nacional de Garantías y líneas verdes enfocadas en adaptación al cambio climático, agua, saneamiento y eficiencia energética.
Historias como la de Luisa Zapata, una modista de 30 años en Bogotá, evidencian el impacto de este tipo de financiamiento. Luego de años dependiendo de préstamos informales, Luisa accedió a dos microcréditos con los que adquirió maquinaria, amplió su producción y generó empleo para otras mujeres, muchas de ellas madres cabeza de hogar. Su caso refleja cómo el acceso al crédito puede transformar vidas y comunidades.
“Aprendimos a entregar soluciones que respondan a las realidades de los microempresarios, desde visitas virtuales y asesoría en campo, hasta créditos gestionados de forma digital con garantías para facilitar su acceso”, destacó Viviana Araque Mendoza, presidenta ejecutiva de una entidad financiera especializada en microfinanzas.
Los avances en este frente demuestran que mejorar el acceso al financiamiento formal, acompañado de educación financiera y herramientas tecnológicas, es fundamental para que los pequeños empresarios avancen hacia modelos más sostenibles, productivos y generadores de empleo.
En un entorno marcado por la informalidad, la exclusión financiera y las brechas digitales, el reto va más allá de otorgar crédito: se trata de acompañar de forma integral a quienes emprenden desde la base de la pirámide. Fortalecer la economía popular requiere construir confianza, adaptar los productos a la realidad de cada emprendedor y seguir apostando por modelos que unan el impacto social con una verdadera inclusión financiera.



Publicar comentario