Cabal critica a Petro tras advertencia de imponer decretos si no se aprueba la reforma a la salud
El pasado lunes 25 de marzo de 2025, durante el más reciente Consejo de Ministros, el presidente Gustavo Petro emitió una serie de declaraciones que generaron un fuerte revuelo político. En su intervención, abordó la creciente crisis del sistema de salud en Colombia, señalando específicamente las falencias de las Entidades Promotoras de Salud (EPS), a las que responsabilizó de la escasez de medicamentos y la mala calidad en los servicios que afectan a millones de colombianos.
El mandatario explicó que la situación crítica del sistema de salud requiere, con urgencia, una reforma estructural. Aseguró que la propuesta que está en manos del Congreso busca modificar el rol de las EPS, fortaleciendo la participación del Estado en la administración del sistema y, al mismo tiempo, garantizando un mejor acceso y calidad en los servicios de salud para la población. En este contexto, Petro hizo una advertencia directa a los legisladores: si el proyecto de reforma es nuevamente rechazado por el Congreso, recurrirá a los mecanismos legales a su disposición para asegurar el cumplimiento del derecho fundamental a la salud.
«Si el Congreso hunde esta reforma, lo que vamos a hacer es ver hasta dónde se puede salvar lo que es salvable mediante decretos. Lo demás, lo que no se puede salvar, se liquida de acuerdo a lo que establece la ley», afirmó Petro de manera tajante. Estas declaraciones fueron recibidas con asombro por muchos sectores políticos, pues el presidente dejó claro que no tolerará más dilaciones en el proceso legislativo de la reforma a la salud.
“¿Qué vamos a esperar más? Si no se aprueba el proyecto, entonces veremos cómo seguir adelante”, sentenció el presidente, añadiendo con firmeza que no presentará un nuevo proyecto de reforma: “No voy a presentar otro proyecto. Ya no más. Si hunden este, veremos cómo lo salvamos mediante decretos”. En este momento, la postura de Petro se mostró decidida, dejando en claro que no está dispuesto a ceder ante la oposición política ni ante las dificultades que se presenten en el camino legislativo.
La postura del presidente Petro no tardó en recibir respuesta. La senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, fue una de las primeras en reaccionar a las duras palabras del jefe de Estado. En un mensaje publicado en su cuenta de X (anteriormente Twitter), Cabal acusó al presidente de no entender la «inconstitucionalidad» de la reforma que promueve y advirtió sobre las implicaciones negativas que tendría para el país.
“¿Qué parte no entiende sobre lo inconstitucional de su reforma a la salud?”, cuestionó la congresista, refiriéndose a la propuesta del presidente como un intento por estatizar el sistema de salud. Según Cabal, el proyecto de reforma que está en discusión en el Congreso es un retroceso hacia el fracasado modelo del Seguro Social, que, según su opinión, no solo fue un fracaso económico, sino que también afectó la calidad de la atención sanitaria.
Cabal no se limitó a cuestionar la constitucionalidad de la reforma, sino que también denunció que el proyecto permitiría la concentración de poder en los políticos, al entregar el control del presupuesto de salud a los alcaldes y gobernadores. “Pretenden hacer aprobar la estatización de la salud, regresar al fracasado sistema del Seguro Social, entregarle el presupuesto a alcaldes y gobernadores. Harán de la salud un negocio para los políticos”, expresó la senadora, quien también es miembro de la Comisión Primera del Senado de la República.
Según Cabal, este proyecto de reforma representaría un enorme riesgo para la autonomía del sector salud, pues, en su opinión, abriría la puerta a la corrupción y a la manipulación política de los recursos destinados a la atención sanitaria. Además, indicó que la reforma no resuelve de fondo los problemas estructurales que afectan al sistema de salud en Colombia, y que, en lugar de buscar una verdadera solución, lo que haría es crear un entorno aún más propenso a los intereses políticos.
Durante su intervención, el presidente Petro también abordó un tema crucial dentro del contexto de la crisis sanitaria: las deudas acumuladas por las EPS con clínicas y hospitales. En su discurso, Petro dejó en claro que el Estado no tiene ninguna responsabilidad en el pago de las deudas de las entidades privadas, y que, si las aseguradoras no tienen la capacidad financiera para cumplir con sus obligaciones, se verán obligadas a liquidarse.
“No vamos a pagar las deudas de los privados. Los privados tienen que pagar sus deudas a las clínicas y hospitales, y si no tienen capacidad financiera para hacerlo, que se liquiden, que es lo que establece la ley. Si no tienen cómo pagar, se venden sus patrimonios y se entregan a los deudores”, explicó Petro.
Estas declaraciones provocaron una nueva ola de críticas, especialmente por parte de la senadora Paloma Valencia, también del Centro Democrático. Valencia acusó al presidente de haber quebrado la Nueva EPS y de querer cerrar estas entidades privadas. “Petro amenaza al Congreso: si no le aprueban su reforma, liquidará las EPS. Su gobierno quebró la Nueva EPS y ahora dice que la va a cerrar. Lo que hace con la salud es infame. Los enfermos siguen sin medicamentos ni citas”, escribió Valencia en un mensaje en redes sociales.
Valencia también criticó la falta de soluciones efectivas para la crisis que atraviesa el sistema de salud y afirmó que, en lugar de mejorar el servicio, el gobierno está agravando aún más los problemas de los pacientes, quienes siguen enfrentando dificultades para acceder a medicamentos y a citas médicas. La senadora agregó que las promesas de reforma de Petro no se traducen en resultados tangibles para los colombianos, y que el sistema de salud continúa en una crisis profunda.
El enfrentamiento entre el presidente Petro y los miembros del Centro Democrático refleja la creciente polarización que ha marcado el debate sobre la reforma a la salud en Colombia. Mientras que el gobierno insiste en la necesidad de una transformación profunda del sistema, buscando una mayor intervención del Estado para garantizar la cobertura universal y mejorar la calidad del servicio, la oposición denuncia que la reforma está orientada a la estatización del sector y a la creación de un sistema controlado por los intereses políticos.
El futuro de la reforma a la salud en Colombia dependerá del rumbo que tome el Congreso en los próximos días. Aunque el proyecto ya ha sido aprobado en algunas de sus etapas, aún enfrenta un escenario incierto en el Senado, donde las fuerzas políticas están divididas. La oposición, liderada por figuras como Cabal y Valencia, ha expresado su rechazo a varios de los puntos del proyecto, mientras que el gobierno, a través de Petro, ha advertido que no permitirá más dilaciones en la tramitación.
Por el momento, el presidente Petro ha dejado claro que su paciencia tiene un límite y que no dudará en recurrir a los decretos presidenciales si el Congreso no aprueba la reforma en los términos propuestos. El debate sigue abierto y, a medida que la situación sanitaria en Colombia continúa deteriorándose, se intensifica la presión sobre el Congreso para que tome una decisión definitiva sobre la reforma a la salud. La ciudadanía sigue expectante, a la espera de un cambio que, según muchos, podría determinar el futuro del sistema de salud en el país.



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