Alaska dice NO a Putin en vísperas de la cumbre histórica
La ciudad de Anchorage, en Alaska, fue escenario de una manifestación pro-ucraniana en vísperas de la histórica cumbre entre los presidentes Donald Trump y Vladímir Putin.
La protesta, que reunió a varios cientos de personas, tuvo como principal demanda que el expresidente de Estados Unidos no hiciera concesiones a Putin, exigiendo que el Kremlin pusiera fin a la guerra en Ucrania.
Los manifestantes ondearon banderas ucranianas y portaron carteles con los colores azul y amarillo de Ucrania, al tiempo que coreaban consignas contra la visita del mandatario ruso, quien se convertirá en el primer presidente de Rusia en pisar Alaska.
Los participantes expresaron su rechazo tanto al presidente ruso como a la política exterior de Trump, a quien acusan de ser cómplice de las atrocidades cometidas por el Kremlin. “Putin es un criminal de guerra”, declaró Rachel Coney, una de las organizadoras del evento. Además, señalaron que Alaska, un estado que históricamente ha mantenido una relación complicada con el gobierno federal, no merecía recibir al líder ruso, quien enfrenta una orden de arresto de la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra.
La cumbre, que se celebrará este viernes, ha generado una gran expectación en la región, que se encuentra más aislada del resto del país. Sin embargo, el sentimiento de muchos de sus habitantes es claro: Alaska está con Ucrania.
Los manifestantes no solo criticaron la política de Trump hacia Rusia, sino que también expresaron su descontento con su gestión durante la pandemia de COVID-19, que dejó miles de muertos, incluidos muchos estadounidenses.
El encuentro entre Trump y Putin en Alaska es un hito histórico, pues representa un paso en las tensas relaciones entre las dos superpotencias y un tema de profundo debate para los ciudadanos de Estados Unidos.
Sigue leyendo más noticias en Revista Poder
Si quieres conocer más de Revista Poder, visita nuestro canal de YouTube



Publicar comentario