Más de 50 muertos por ataques estadounidenses contra los hutíes en Yemen

Los recientes ataques aéreos de Estados Unidos contra posiciones hutíes en Yemen han dejado un saldo de al menos 50 muertos, según informó el Ministerio de Salud de ese país. Esta ofensiva, ordenada por el presidente Donald Trump, ha generado una fuerte condena internacional, especialmente por parte de Irán, que calificó la operación como «bárbara» y advirtió sobre posibles repercusiones en la región.

Los rebeldes hutíes, grupo chií que controla amplias zonas de Yemen, incluida la capital Saná, han prometido represalias contra Estados Unidos, asegurando que los ataques «no quedarán sin respuesta». En este contexto, la tensión en Medio Oriente se ha intensificado, con Irán rechazando enérgicamente la ofensiva y las amenazas de la administración Trump. Desde marzo, Washington ha clasificado a los hutíes como «organización terrorista extranjera», lo que ha servido de justificación para las recientes acciones militares.

El presidente estadounidense declaró el sábado 15 de marzo que su país responderá con contundencia a cualquier amenaza hutí contra el comercio marítimo y contra Israel. «Prometemos un infierno a los terroristas hutíes si persisten en sus ataques», afirmó Trump antes de lanzar la operación militar, la cual ha provocado la muerte de al menos 53 personas, según reportes locales.

Las imágenes transmitidas por los medios hutíes muestran el impacto de los bombardeos, incluyendo a niños y una mujer heridos recibiendo atención médica en un hospital de Saná. Malik, un residente de la capital yemení, expresó el miedo que sintió durante la ofensiva: «Mis hijos gritaban y lloraban en mis brazos. Nunca había tenido tanto miedo desde el inicio de la guerra en Yemen».

El Comando Central de Estados Unidos difundió videos de aviones de combate despegando y de una bomba destruyendo un complejo militar hutí. Según un comunicado oficial, los ataques fueron «de precisión» y se realizaron para «defender los intereses de EE.UU., disuadir a los enemigos y restaurar la libertad de navegación» en la región.

Por otro lado, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, conversó telefónicamente con el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, sobre la situación en Yemen. Rubio advirtió que «no se tolerarán los continuos ataques hutíes contra buques militares y comerciales estadounidenses en el Mar Rojo». En respuesta, Lavrov, cuyo país mantiene estrechos lazos con Irán, pidió a todas las partes que se abstengan de escalar el conflicto.

El domingo, el asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., Mike Waltz, lanzó una advertencia directa a Irán, señalando que podría haber acciones militares contra sus intereses si no cesa su apoyo a los hutíes de Yemen. Esta declaración aumenta las preocupaciones sobre una posible escalada bélica en la región, en un contexto donde las tensiones entre Washington y Teherán ya han alcanzado niveles críticos en los últimos años.

Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de los acontecimientos, temiendo que el conflicto en Yemen se convierta en un nuevo punto de confrontación entre las principales potencias globales. La ofensiva estadounidense y la posible respuesta hutí podrían desencadenar una crisis de mayores proporciones en Medio Oriente.

Foto: NAIF RAHMA (REUTERS)

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