Lina Garrido se niega a firmar citaciones para debatir la reforma a la salud
En medio del debate nacional sobre la reforma a la salud en Colombia, la representante Lina Garrido, del partido Cambio Radical y segunda vicepresidenta de la Cámara de Representantes, ha tomado una postura firme al negarse a firmar citaciones para discutir el proyecto. En una solicitud formal dirigida a Jaime Luis Lacouture, secretario general de la corporación, Garrido pidió la exclusión de su nombre y firma de la publicación de los órdenes del día en los que se programe la discusión de esta reforma.
Su decisión se fundamenta en la necesidad de esclarecer cinco puntos clave que, según ella, representan problemas estructurales del sistema de salud en el país y que no han sido abordados de manera satisfactoria por el Gobierno. La congresista araucana enfatizó que no participará en ninguna citación para debatir el proyecto hasta que se resuelvan estas inquietudes.
Cinco razones para no avalar el debate
El primero de los puntos que exige aclarar es la incertidumbre fiscal que generaría la aprobación de la reforma. Según Garrido, el 2 de diciembre de 2024 envió una solicitud al Ministerio de Hacienda para conocer el impacto financiero del proyecto, sin haber recibido respuesta hasta la fecha. Para la congresista, sin un análisis detallado de los costos y sostenibilidad del sistema de salud tras la reforma, sería irresponsable avanzar en su trámite legislativo.
El segundo punto hace referencia a las deudas pendientes que el Gobierno tiene con el sector salud y el incumplimiento de órdenes de la Corte Constitucional sobre el pago de estas obligaciones. Garrido criticó la falta de giro de recursos por parte del Ejecutivo, lo que, según ella, ha puesto en riesgo la atención médica de millones de ciudadanos, afectando el suministro de medicamentos y la prestación de servicios hospitalarios en todo el país.
En tercer lugar, la representante señaló que existen recusaciones sin resolver por parte de miembros del Partido Liberal y la Alianza Verde, lo que, a su juicio, representa una violación flagrante de los procedimientos legislativos. Argumentó que es necesario esperar un fallo en segunda instancia para garantizar el derecho fundamental al debido proceso dentro del Congreso, ya que considera que ha habido irregularidades en la tramitación de la reforma.
El cuarto punto se centra en una demanda de nulidad presentada contra el decreto que convocó sesiones extraordinarias para debatir la reforma a la salud. Según Garrido, este decreto modificó el diario oficial y violó principios fundamentales como la publicidad, el debido proceso y la transparencia. Por ello, sostiene que no se puede avanzar en la discusión de una reforma bajo tales circunstancias.
Finalmente, la congresista reiteró que cualquier reforma debe ser debatida con plena transparencia, con recursos garantizados y dentro del marco de la legalidad. Advirtió que aprobar la llamada «Reforma de la Muerte», como la han calificado algunos sectores de la oposición, sin cumplir con estos requisitos, pondría en riesgo el sistema de salud y el orden democrático del país.
Implicaciones en el trámite de la reforma
La postura de Lina Garrido cobra especial relevancia debido a la composición de la mesa directiva de la Cámara de Representantes. Para que un orden del día sea válido, es necesario contar con la firma de al menos dos de los tres integrantes de la mesa. Su negativa podría dificultar el avance del debate, a menos que los otros dos miembros decidan firmar y dar luz verde a la discusión.
En su cuenta de X (antes Twitter), la representante reiteró su rechazo a la reforma con un mensaje contundente: “No podemos aprobar una reforma sin transparencia, sin recursos y sin cumplir la ley. No podemos aprobar la #Reformadelamuerte. Debemos proteger el orden democrático”.
El futuro del proyecto sigue en el aire mientras el Congreso se enfrenta a un pulso político que definirá el rumbo del sistema de salud en Colombia.



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