Monsalve ratifica su testimonio clave contra Uribe en pleno juicio

En el marco del juicio contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien enfrenta acusaciones de fraude procesal, soborno a testigos y soborno en actuación penal, Juan Guillermo Monsalve, exparamilitar y testigo clave del caso, reafirmó su testimonio en la audiencia del 27 de febrero de 2025. Monsalve negó haber sido golpeado por los guardias del Inpec, aunque confirmó que se produjo una intervención violenta durante un operativo de requisa en su celda en la cárcel de La Picota.

Según el testigo, el incidente ocurrió cuando un guardia intentó ingresar a su celda, y al resistirse a abrir la puerta, la chapa fue forzada, ocasionando un golpe en su mano. Monsalve, quien había manifestado previamente que no encontraba sus medicamentos esenciales, aseguró que estos fueron finalmente hallados tras el desorden generado por el operativo. Aunque su abogado, Miguel Ángel Del Río, había denunciado previamente un abuso, Monsalve aclaró que lo ocurrido fue un malentendido durante una inspección de rutina.

La ministra de Justicia, Ángela María Buitrago, explicó que Monsalve se encuentra recluido en una casa fiscal dentro del complejo carcelario de La Picota, un espacio destinado a su seguridad debido a las amenazas que ha recibido. Buitrago también subrayó que el procedimiento de requisa fue un control rutinario, al que Monsalve se habría opuesto, lo que generó el forcejeo.

En su declaración en el juicio, Monsalve reiteró las acusaciones contra Uribe, afirmando que el expresidente le ofreció prebendas a cambio de retractarse de su testimonio. Asimismo, detalló las presiones por parte de Diego Cadena, abogado de Uribe, para modificar su versión de los hechos. Según el testigo, Cadena le preguntó: “¿Qué hacía un paramilitar apoyando a un guerrillero?”, presionándolo para cambiar su relato. Monsalve reveló también que, bajo la presión de su expareja, Deyanira Gómez, grabó la conversación con Cadena, en la que se discutían intentos de manipulación del testimonio.

El exparamilitar también relató a la fiscal Marlene Orjuela su vinculación con la familia Uribe desde 1986, cuando su padre trabajó en la hacienda Guacharacas. Monsalve explicó que esa finca fue utilizada por las Farc en su momento, y en 1996, él y otros trabajadores fueron llamados por Santiago Uribe para regresar al lugar, donde encontraron la presencia de grupos paramilitares. Según Monsalve, esa situación los vincula directamente con el Bloque Metro de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, que supuestamente recibió apoyo de los Uribe Vélez.

A pesar de las presiones y las amenazas recibidas, Monsalve aseguró que no tiene intención de retractarse de su testimonio. Las acusaciones contra Uribe continúan en pie, mientras las declaraciones del exparamilitar siguen siendo fundamentales en el desarrollo del juicio. El expresidente enfrenta serias imputaciones por su presunta relación con grupos paramilitares y por el presunto soborno de testigos.

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