Testigo clave contra Uribe, hospitalizado de urgencia

Juan Guillermo Monsalve —exparamilitar y figura central en el juicio por presunta manipulación de testigos contra el expresidente Álvaro Uribe— fue trasladado de urgencia desde la cárcel La Picota en Bogotá hacia un hospital. Monsalve comenzó a experimentar fuertes dolores en el pecho mientras permanecía recluido en una casa fiscal dentro de ese penal, lo que activó el protocolo médico inmediato del INPEC.

Dentro del centro penitenciario, se le realizó un electrocardiograma. Aunque inicialmente no se identificó un infarto, los médicos determinaron que era prudente derivarlo a una institución médica con mayor capacidad diagnóstica. En ese hospital, se le llevó a cabo una evaluación más exhaustiva para descartar cualquier complicación mayor.

Monsalve cumple sentencia de 44 años por delitos como secuestro extorsivo y crímenes relacionados con su participación en grupos paramilitares. Si bien ya había sido trasladado por urgencias médicas anteriormente —entre ellas un infarto ocurrido el 14 de diciembre de 2024—, lo que ocurría esta vez generó una especial atención por coincidir con la etapa final del juicio, cuyo fallo estaba previsto para el 28 de julio.

Su abogado, Miguel Ángel del Río, enfatizó que no hay evidencias que indiquen que el episodio sea consecuencia de un posible atentado o envenenamiento: todo apunta a una emergencia de salud vinculada a su condición cardíaca crónica. Del Río también mencionó que Monsalve venía reportando días previos molestias persistentes en el pecho, lo que llevó a solicitar atención especializada, pero que finalmente fue atendido de emergencia cuando el dolor se intensificó.

El papel de Monsalve en el juicio ha sido clave. Fue presentado como testigo principal del proceso por parte de la Fiscalía, gracias a las denuncias que aportó sobre supuestos vínculos de Álvaro y Santiago Uribe con la autodefensa de Medellín. Sin embargo, su credibilidad ha sido cuestionada: se filtraron fotos de su celda donde aparecía con teléfono y licor, y se le acusó de recibir supuestos beneficios irregulares para construir su testimonio .

Este nuevo episodio médico se suma a un contexto ya tenso. La atención que requirió Monsalve ocurrió justo a pocos días de conocerse la sentencia definitiva en el juicio. Ese hecho generó rumores y especulaciones sobre si su condición fue producto de la presión del proceso, cuestión que su defensa descarta con firmeza.

En resumen, Juan Guillermo Monsalve fue trasladado el jueves 24 de julio por una crisis de salud urgente que implicó atención hospitalaria externa. Aunque los síntomas no confirmaron un infarto inmediato en el penal, el riesgo fue suficiente para activar el protocolo de envío a un centro especializado. El suceso coincidió con un momento decisivo del proceso judicial contra Uribe y ha reavivado el debate sobre la seguridad, salud e integridad de quienes han intervenido en el caso.

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