Supersalud extiende por un año más, la intervención forzosa administrativa sobre la EPS Sanitas

La Superintendencia Nacional de Salud anunció el día de ayer martes la prórroga, por un año más, de la intervención forzosa administrativa que rige sobre la EPS Sanitas desde abril de 2024. La decisión, según explicó el ente de control, obedece a la continuidad de graves deficiencias en el cumplimiento de las condiciones financieras y en la garantía de servicios adecuados para sus más de 5,7 millones de afiliados en todo el país.

La EPS, una de las más grandes del sistema de salud colombiano, no ha logrado superar las causas que motivaron su intervención inicial, lo que llevó a la Supersalud a extender la medida de vigilancia y control. “Se mantienen vigentes los causales establecidos en el artículo 114 del Decreto Ley 663 de 1993, relacionados con la inviabilidad financiera y la afectación a la prestación de los servicios de salud”, señala el comunicado oficial emitido por la Superintendencia.

Entre las principales razones que sustentan la decisión, se encuentra el alarmante nivel de deuda que la EPS mantiene con clínicas y hospitales. De acuerdo con el más reciente informe de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), Sanitas ocupa el segundo lugar entre las entidades que más dinero deben a los prestadores, con una cartera vencida que asciende a 523.000 millones de pesos. Esta cifra ha encendido las alertas del sector, al poner en riesgo la sostenibilidad de múltiples instituciones de salud y afectar la calidad de atención a los pacientes.

Además de los problemas financieros, la Supersalud ha identificado reiteradas quejas de los usuarios relacionadas con demoras en autorizaciones de procedimientos, entrega de medicamentos y asignación de citas con especialistas. Durante el último año, las denuncias contra la EPS Sanitas se incrementaron en un 18 %, según datos del Observatorio de la Superintendencia.

La intervención prorrogada implica que continuará la gestión administrativa directa por parte del agente interventor designado, quien tiene entre sus funciones implementar planes de mejora, sanear las finanzas de la EPS y garantizar la atención oportuna de los afiliados.

En medio de esta crisis, el Ministerio de Salud ha reiterado su compromiso de avanzar en una reforma estructural al sistema de salud, la cual busca corregir los problemas de fondo que han llevado a la quiebra o intervención de varias EPS. Sanitas no es la única entidad bajo vigilancia especial; actualmente otras EPS como Nueva EPS, Savia Salud y Emssanar también enfrentan medidas similares o procesos de liquidación.

Organizaciones médicas, como el Colegio Médico Colombiano, han hecho un llamado urgente al Gobierno para fortalecer la red pública hospitalaria y garantizar el flujo oportuno de recursos a los prestadores. “La situación de Sanitas es solo la punta del iceberg de una crisis estructural que lleva años gestándose”, señaló el presidente del gremio, Carlos Martínez, en una reciente rueda de prensa.

Mientras tanto, desde la EPS Sanitas no se ha emitido una respuesta oficial a la decisión de la Supersalud. La ciudadanía, por su parte, sigue a la espera de soluciones concretas que garanticen su derecho fundamental a la salud.

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