Accidente en colegio de Riohacha, 16 estudiantes afectados por soda cáustica

Un grave accidente ocurrió el viernes 19 de septiembre en la Institución Educativa Livio Reginaldo Fischione cuando 16 estudiantes, entre los 10 y los 13 años, resultaron afectados por hidróxido de sodio, conocido como soda cáustica, durante una clase de actividades escolares. El incidente ocurrió en una de las sedes del colegio en el barrio El Paraíso.

Según el reporte académico, la soda cáustica al 30 % se estaba utilizando para un proyecto de elaboración de jabón. Al terminar la actividad, los envases que contenían esa sustancia quedaron expuestos en el salón de clases. Más tarde, uno de los estudiantes la confundió con agua e hizo contacto con el líquido, rociando a varios compañeros.

Las quemaduras fueron de segundo y tercer grado, afectando rostro, espalda, brazos, piernas, ojos, y en algunos casos provocando pérdida de cabello. Los menores fueron trasladados de emergencia a las clí­nicas Cedes, Renacer y Clinivida, donde fueron atendidos y evaluados. Ninguno presentó complicaciones graves, y todos ya han sido dados de alta. 

El secretario de Educación de Riohacha, Mario Cuan, se presentó en el colegio para verificar lo ocurrido. La rectora Piedad Bustamante emitió un comunicado, lamentó lo sucedido y pidió disculpas a la comunidad estudiantil. Confirmó que se activaron los protocolos internos de seguridad al momento del incidente, se hicieron los primeros auxilios, se lavó la zona afectada con agua y solución salina, y se comunicó inmediatamente a padres de familia.

El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) regional de La Guajira y la Policía de Infancia y Adolescencia asumieron la investigación para determinar si hubo negligencia o falla en los protocolos de manejo y almacenamiento de sustancias peligrosas en espacios escolares.

Este episodio vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad que tienen los estudiantes pequeños ante sustancias peligrosas en entornos escolares. Aunque en este caso la atención médica fue oportuna y afortunadamente no hubo lesiones irreversibles, todos coinciden en que estos hechos no deben repetirse.

Se están reclamando medidas como:

  • Protocolos de seguridad más estrictos al manejar materiales químicos en colegios.
  • Almacenamiento seguro y supervisión de sustancias peligrosas incluso cuando parecieran inofensivas.
  • Formación docente sobre primeros auxilios químicos y riesgos de productos corrosivos.
  • Transparencia en el seguimiento de las investigaciones para que los estudiantes y padres tengan claridad sobre responsabilidades y garantías.

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