Reforma a la salud se juega su última carta en el Senado: seis votos ya anticipan su posible hundimiento

El proyecto de reforma a la salud, una de las banderas del gobierno del presidente Gustavo Petro, enfrenta un panorama incierto y cada vez más cuesta arriba. Luego de meses de intensos debates, dilaciones y una creciente oposición, la iniciativa llegó a su tercer debate en la Comisión Séptima del Senado, donde se empieza a definir su destino. A pesar del respaldo decidido del Ejecutivo, por ahora hay señales claras de que la reforma podría hundirse: ya hay seis votos que se inclinan por una ponencia de archivo, lo que dejaría al proyecto a solo dos votos de su archivo definitivo.

La Comisión Séptima del Senado está compuesta por 14 miembros, y en una jugada estratégica, se designaron 12 ponentes para estudiar y rendir informe sobre la iniciativa. Esta cifra, inusualmente alta, fue establecida por la presidenta de la comisión, la senadora conservadora Nadia Blel, quien ha sido blanco de críticas por parte del oficialismo, pero ha insistido en la necesidad de actuar con independencia.

“Esta comisión no se va a doblegar a pesar de las amenazas y los descalificativos. Cada senador aquí representa a los colombianos y conoce sus responsabilidades. Actuaremos conforme a la ley y en defensa de los derechos ciudadanos”, afirmó Blel durante la instalación del debate.

La senadora Blel, junto con el senador Honorio Henríquez (Centro Democrático), son los únicos dos miembros de la Comisión Séptima que no fueron nombrados como ponentes, aunque esto no impide que tengan derecho a voto en el momento decisivo. Entre los 12 ponentes elegidos se encuentran senadores tanto del Pacto Histórico —la bancada del gobierno— como de partidos independientes y de oposición, lo que augura un debate complejo y con posiciones diversas.

Las tres coordinadoras ponentes designadas muestran un equilibrio político calculado:

  • Martha Peralta (Pacto Histórico), defensora firme del proyecto y cercana al presidente Petro.
  • Esperanza Andrade (Partido Conservador), opositora frontal de la reforma.
  • Norma Hurtado (Partido de la U), considerada la voz bisagra que podría inclinar la balanza.

La postura de Hurtado —quien ha sido crítica de algunos aspectos del texto pero no ha definido su voto final— se ha convertido en una de las más observadas por los sectores políticos, gremios de la salud y la ciudadanía. En medios como El Espectador y La FM, la senadora ha dicho que su prioridad es garantizar un sistema mixto que no acabe abruptamente con el aseguramiento actual, pero que también corrija los abusos históricos de algunas EPS.

Los votos contados

Hasta ahora, los cinco senadores que acompañan a Peralta en el respaldo a la reforma son:

  • Wilson Arias (Pacto Histórico)
  • Ferney Silva (Pacto Histórico)
  • Omar de Jesús Restrepo (Comunes)
  • Fabián Díaz (Alianza Verde)

Sin embargo, del otro lado ya hay seis votos casi seguros para pedir el archivo de la reforma. Además de Andrade, los opositores incluyen:

  • Miguel Ángel Pinto (Partido Liberal)
  • Josué Alirio Barrera (Centro Democrático)
  • Berenice Bedoya (ASI)
  • Ana Paola Agudelo (MIRA)
  • Lorena Ríos (Colombia Justa Libres)

En caso de sumarse solo dos votos más a esta lista, la reforma podría hundirse antes de llegar al pleno del Senado, lo que representaría un nuevo revés legislativo para el Gobierno, después de la caída de la reforma laboral y las dificultades con la reforma pensional.

Este nuevo capítulo se desarrolla en un clima de confrontación cada vez más tenso entre el Congreso y el Ejecutivo. Mientras Petro insiste en que su propuesta busca garantizar un sistema de salud más equitativo, preventivo y universal, los críticos argumentan que desmantela el actual modelo sin tener un esquema de reemplazo claro ni viable. Desde gremios médicos hasta asociaciones de pacientes han manifestado preocupaciones, especialmente por el debilitamiento del papel de las EPS y la centralización del sistema.

La Alianza de Pacientes, la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas y Fedesalud han pedido un diálogo más técnico y menos político. Incluso organismos internacionales como la OPS han advertido sobre la necesidad de avanzar con prudencia en reformas estructurales tan sensibles como la del sistema de salud.

El Gobierno mantiene su discurso de optimismo. El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, ha defendido el articulado actual y confía en que la bancada oficialista pueda lograr consensos de última hora. No obstante, fuentes del Senado advierten que, salvo un giro inesperado, el tercer debate podría convertirse en el punto final del ambicioso proyecto.

En paralelo, desde el Ministerio del Interior se han activado conversaciones con los partidos bisagra para evitar el naufragio de la reforma. Pero el tiempo juega en contra y los votos, hasta el momento, no alcanzan. El desenlace podría llegar en cuestión de días, y marcará no solo el futuro de la salud en Colombia, sino también el margen de maniobra legislativo del gobierno Petro durante la segunda mitad de su mandato.

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