Siete votos clave definirán si avanza o se hunde la Reforma de la Salud en el Senado

La reforma a la salud impulsada por el Gobierno de Gustavo Petro enfrenta uno de sus momentos más críticos esta semana en el Senado, concretamente en la Comisión Séptima, donde está prevista la presentación del tercer debate. Serán siete los votos decisivos que definirán si el proyecto avanza, se hunda o se negocia una versión intermedia. 

¿Qué está en juego con el tercer debate en la Comisión Séptima?

La reforma ya pasó la Cámara de Representantes, pero aún debe sortear obstáculos en el Senado para convertirse en ley. En la Comisión Séptima, los senadores debatirán la ponencia positiva del gobierno, la negativa que la rechaza de raíz, y una ponencia alternativa que podría servir de punto medio.

El proyecto plantea cambios estructurales al sistema de salud: mayor rectoría pública, transformación de las EPS en “Gestoras de Salud y Vida”, reorganización territorial, mayor énfasis en la atención primaria (CAPS) y redefinición del acceso mediante adscripción territorial bajo criterios de cercanía y capacidad instalada.

Ponencia positiva 

Apoya plenamente la propuesta del Gobierno, con enfoque público, mayor control estatal, exigencias de calidad, criterio territorial, participación pública-privada pero bajo reglas claras.

Ponencia negativa

Advierte que la reforma tiene un gran costo fiscal, que faltan fuentes de financiación explícitas, podría generar déficit, e incluso aumentar la carga financiera en ciertos espacios si no se garantiza el giro directo de recursos y la compensación adecuada.

Los indecisos: ¿Quiénes tienen los siete votos en juego?

De los 14 senadores en la Comisión, al menos 5 están comprometidos a favor de la reforma (3 del Pacto Histórico, 1 de Comunes, 1 de la Alianza Verde). Quedan 7 senadores independientes o de otras bancadas (Liberal, U, ASI, Conservador, etc.) cuyas decisiones serán determinantes.

Senadora Norma Hurtado (Partido de la U) ha sido mencionada como una de las figuras que podría inclinarse hacia la ponencia alternativa. Ella ha explicado que están revisando el contenido para asegurar claridad fiscal y garantías para los usuarios.

Impacto fiscal, financiamiento y preocupaciones políticas

Uno de los grandes puntos críticos es el costo estimado de la reforma: el Gobierno ha dicho que serían $109,9 billones de pesos en el primer año.

Los críticos advierten que, sin una Reforma Tributaria previa o fuentes de financiamiento aseguradas, la reforma podría generar déficit o presionar al bolsillo de los ciudadanos. También hay preocupación por la capacidad institucional de implementar los nuevos estándares en zonas rurales o donde las EPS ya enfrentan crisis financiera.

Riesgos de hundimiento y posibles escenarios alternativos

Si la reforma no logra los votos necesarios en la Comisión Séptima, podría hundirse de nuevo, como en versiones anteriores. Esto representaría un retroceso político para el Gobierno, que ha hecho de este proyecto una de sus apuestas centrales.

Un escenario intermedio sería que se apruebe una versión modificada con concesiones: menos rectoría pública, ajustes en financiamiento, quizás menos intervención estatal directa, y más participación privada bajo condiciones reguladas.

El trámite de la reforma a la salud en el Senado marca una prueba política clave para el Gobierno de Gustavo Petro. Los siete senadores indecisos tienen en sus manos la posibilidad de definir si Colombia da un salto estructural hacia un sistema de salud con mayor control estatal, atención primaria fuerte y acceso territorial equitativo, o si prevalecen los temores fiscales y las resistencias políticas. En los próximos días, con la radicación de la ponencia alternativa y el debate parlamentario, quedará claro si la reforma saldrá adelante, se hunde o se transforma.

Sigue leyendo más noticias en Revista Poder

Si quieres conocer más de Revista Poder, visita nuestro canal de  YouTube

Publicar comentario