«Plan pistola» deja 18 muertos en la Fuerza Pública en dos semanas

El Ministerio de Defensa atribuye los homicidios a sicarios del ‘Clan del Golfo’, las disidencias de las Farc de Iván Mordisco y el ELN. En solo dos semanas, al menos 13 policías y 5 militares han sido asesinados.

En lo que va del mes de abril, Colombia ha sido testigo de una alarmante escalada de violencia dirigida contra la Fuerza Pública, con 18 miembros de la Policía y el Ejército asesinados en un fenómeno denominado «plan pistola».

El Gobierno ha declarado máxima alerta y, a través del Ministerio de Defensa, ha vinculado estos crímenes a los grupos armados ilegales más peligrosos del país: el Clan del Golfo, las disidencias de las Farc lideradas por alias Iván Mordisco, y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

El último ataque se registró en el departamento de Guaviare, cuando un pelotón de 34 militares que custodiaban un antiguo Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR), fue emboscado, por hombres de alias Calarcá, dejando un saldo de seis soldados muertos.

Para más información: https://www.poder.com.co/destacadas/atentado-en-guaviare-deja-varios-muertos-y-secuestrados

A este hecho se suman otros crímenes ocurridos en varias regiones como Antioquia, Córdoba y el Cauca, donde miembros de la Fuerza Pública han sido atacados incluso cuando estaban fuera de servicio o de permiso.

Recompensas millonarias por información

La magnitud de la ofensiva criminal ha generado una respuesta del Gobierno, que ha anunciado recompensas de hasta $200 millones por información que permita la captura de los responsables de estos crímenes, y hasta $20 millones por datos que ayuden a prevenir nuevos atentados.

El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, calificó estos ataques como «una grave violación al derecho internacional humanitario (DIH) y a los derechos humanos», añadiendo que los sicarios responsables actúan con «cobardía» al camuflarse entre la población civil y atacar a traición.

Los orígenes del «Plan pistola»

Este tipo de ataques no es nuevo en Colombia. El concepto de “plan pistola” se remonta a los años ochenta, cuando el Cartel de Medellín comenzó a ofrecer recompensas por la muerte de policías con el objetivo de presionar al Estado. 

Hoy, aunque el contexto ha cambiado, los grupos armados ilegales replican esta táctica para desestabilizar las instituciones y, según las autoridades, responder a las acciones del Estado en su contra.

Inteligencia militar ha señalado que el Clan del Golfo ha intensificado estos ataques tras la muerte de uno de sus cabecillas más importantes, alias Chirimoya, abatido en abril de este año. 

Según información proporcionada por la Policía Nacional, el Clan de Golfo tendría un sistema de pagos para incentivar los ataques contra la fuerza pública. Los sicarios reciben pagos que varían entre los $3 millones por un atentado y hasta $20 millones por la muerte de un oficial de alto rango.

Reacciones nacionales

La situación ha generado condenas a nivel nacional. El director de la Policía Nacional, general Carlos Fernando Triana, expresó su solidaridad con las víctimas y sus familias, y ha comprometido el despliegue de equipos de investigación para dar con los responsables. 

Los gobernadores de regiones afectadas, como Córdoba, han solicitado más apoyo a nivel federal, pidiendo la intensificación de las operaciones de seguridad.

En un país aún marcado por el conflicto armado, la creciente violencia contra la Fuerza Pública plantea un nuevo desafío en la lucha por garantizar la seguridad y la paz. El desenlace de este “plan pistola” dependerá de la capacidad del Estado para neutralizar a los grupos armados ilegales y proteger a quienes arriesgan sus vidas en el cumplimiento del deber.

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