Petro anuncia zona de paz en Tibú: ¿comienza la paz del Catatumbo?
El presidente Gustavo Petro anunció un acuerdo entre el Gobierno Nacional y el Frente 33 de las disidencias de las Farc para establecer una Zona de Ubicación Temporal (ZUT) en la zona rural de Tibú, Norte de Santander.
El anuncio, realizado a través de sus redes sociales, marca un paso clave en la política de Paz Total del Gobierno, en una región golpeada por décadas de conflicto armado.
La medida busca contener la escalada de violencia entre las disidencias y el ELN, cuya disputa por el control territorial y del narcotráfico ha provocado más de 50.000 desplazamientos forzados y una grave crisis humanitaria en el Catatumbo.
El acuerdo fue formalizado mediante la firma de un documento entre delegados del Gobierno y representantes de bloques disidentes como Comandante Jorge Suárez Briceño, Magdalena Medio Comandante Gentil Duarte y Frente Comandante Raúl Reyes.
“Se acuerda zona de paz para la dejación de la violencia con el Frente 33 del Estado Mayor y el Gobierno Nacional. Allí se congregarán los combatientes y armas del Frente 33. Comienza la paz del Catatumbo”, escribió Petro en su cuenta oficial de X.
Detalles del acuerdo y de la ZUT
El acuerdo contempla la instalación de la ZUT bajo el marco del Decreto 0448 de abril de 2025, que establece un cese temporal de operaciones militares y policiales para permitir el desarme progresivo de los combatientes.
La zona contará con garantías de seguridad, condiciones logísticas y presencia institucional para impulsar procesos de transformación social, económica y ambiental.
El comunicado conjunto destaca que en la ZUT se garantizarán los derechos y libertades de la población civil y se promoverá la participación activa de las comunidades en las discusiones posteriores. Además, las delegaciones elaborarán acuerdos y protocolos para regular el funcionamiento y la temporalidad de esta zona de paz.
El anuncio ha sido recibido con reacciones mixtas. Desde la oposición, el exministro David Luna calificó la medida como “un nuevo Caguán”, alertando sobre el riesgo de que la zona se convierta en un refugio para estructuras armadas sin suficiente control estatal.
Sin embargo, el Gobierno sostiene que esta es una apuesta necesaria para desescalar el conflicto, recuperar la presencia del Estado y abrir espacios de diálogo en una de las regiones más afectadas por la violencia.
Sigue leyendo más noticias en Revista Poder
Si quieres ver videos acerca de este tema, entra a nuestro canal de YouTube



Publicar comentario