Paro arrocero entra en su tercer día con bloqueos en 9 departamentos y fuertes reclamos al Gobierno Petro
Los productores exigen precios justos, rechazan los incumplimientos del Ministerio de Agricultura y niegan haber sido convocados a la mesa de diálogo.
La tensión en el campo colombiano sigue creciendo. El paro arrocero nacional cumple este miércoles su tercer día consecutivo con bloqueos en vías de al menos nueve departamentos del país, afectando la movilidad en regiones como Tolima, Meta, Huila, Cesar y Santander.
Los cultivadores denuncian que el Gobierno ha incumplido los acuerdos pactados en marzo de este año y acusan al Ministerio de Agricultura de actuar de espaldas al gremio. Mientras desde el Ministerio aseguran que ya se instaló una Mesa Nacional del Arroz, los voceros del paro niegan haber sido convocados.
“El precio actual del arroz paddy verde es ruinoso”, aseguran desde el Comité Nacional del Paro Arrocero, conformado por Dignidad Arrocera Nacional y otros gremios. La molestia aumentó tras conocerse que, a pocas horas del inicio de las protestas, el Gobierno publicó una resolución con un precio mínimo que consideran insuficiente y desconectado de la realidad de los productores.
Bloqueos, exigencias y mercado concentrado
Los manifestantes insisten en que no levantarán los bloqueos hasta que se instale una mesa formal de negociación sobre el pliego de peticiones ya radicado. Además del precio justo, reclaman control al contrabando, medidas contra las importaciones desleales y cumplimiento de los apoyos financieros prometidos.
El paro no solo golpea a los agricultores, sino también a comerciantes y transportadores. En la Vía al Llano, por ejemplo, los cierres se extienden por varias horas al día, interrumpiendo el tránsito entre Meta y Bogotá. En el resto del país, los horarios de paso son limitados y varían según el punto.
El trasfondo también refleja una fuerte concentración del mercado. Solo tres empresas —Diana, Roa Florhuila y Molino Sonora— compran más del 51% del arroz producido en Colombia. Pese al aumento de la oferta, los precios para el productor han caído. En enero de 2023, la tonelada de paddy verde costaba $1,9 millones; en enero de 2024 bajó a $1,6 millones.
Expertos como Indalecio Dangond advierten que con rendimientos bajos y precios actuales, se avecina una crisis para miles de cultivadores y una cartera en riesgo para el sistema financiero rural.
El Gobierno, por su parte, aún no ha ofrecido una respuesta clara a los reclamos. Mientras tanto, el paro continúa y la incertidumbre crece en uno de los sectores más importantes para la seguridad alimentaria del país.
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