Panorama de los embalses de Chingaza tras el fin del racionamiento 

Tras un año de racionamiento por los bajos niveles de los embalses que abastecen a Bogotá, el 12 de abril el alcalde Carlos Fernando Galán anunció el fin de la medida. Sin embargo, las autoridades insistieron en la importancia de conservar el agua para evitar crisis similares en el futuro.

El pasado 14 de junio, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) presentó una actualización sobre el estado de los embalses Chuza y San Rafael, parte del sistema Chingaza. En un video, la gerente Natasha Avendaño comparó la situación actual con la de inicios de 2024, cuando el sistema estaba en una fase crítica.

Según Avendaño, el panorama ha cambiado notablemente. El 12 de junio, el sistema Chingaza alcanzó un nivel de 70 %, mientras que el embalse de Chuza superó el 71 %, cifras que no se veían desde finales de 2022. El alcalde Galán celebró esta recuperación y destacó el compromiso ciudadano en el ahorro de agua.

El informe de la CAR Cundinamarca confirma que el embalse de Chuza está en 71,61 %, San Rafael en 61,70 %, y el sistema Norte, fundamental para la ciudad, en 54,36 %. Las autoridades agradecieron a los bogotanos, cuyo esfuerzo permitió ahorrar 46,5 millones de metros cúbicos de agua en un año, equivalente a 18.625 piscinas olímpicas. El alcalde resaltó que el embalse de Chuza ahora tiene niveles superiores a los de años como 1998, 2006, 2007, 2014 y 2024, un logro atribuido tanto a las estrategias técnicas como a la conciencia ciudadana.

Las medidas que se tomaron para mejorar el nivel del sistema Chingaza

La Alcaldía ha mencionado que, además del racionamiento, se han tomado otras medidas para mejorar los niveles de los embalses San Rafael y Chuza, del sistema Chingaza, teniendo en cuenta que hasta hace unos meses aportaban el 70 % del agua que se consume en Bogotá y más de 10 municipios aledaños.

Una de ellas es, precisamente, aumentar el nivel de captación del sistema norte o de Tibitoc, que es comprendido por los embalses de Neusa, Sisga y Tominé y se encuentra en un nivel del 54,36 %. Según las autoridades, para julio del año pasado este sistema pasó de entregar el 25 % del líquido total que necesita la ciudad, a aportar el 46 %, disminuyendo así la presión en Chingaza, sistema que ahora. aporta alrededor del 49 %.

El alcalde, asimismo, dijo que desde el año pasado se está trabajando para que las últimas viviendas que se construyan tengan herramientas de ahorro y utilización de aguas lluvias, otra alternativa que se planteó de cara al cambio climático. De igual forma, se han reforzado la vigilancia para quienes desperdician agua, pues para abril del 2025 se habían llevado a cabo 2.351 operativos por defraudación de fluidos y se habían recuperado 2,6 millones de metros cúbicos, avaluados en más de 16.726 millones de pesos.

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