Librerías en Colombia: un sector cultural que crece, pero sigue siendo frágil

Aunque el país ha visto un repunte en el número de librerías y en el interés por la lectura, la sostenibilidad de estos espacios culturales aún enfrenta múltiples desafíos. Así lo revela el más reciente informe de la Cámara Colombiana del Libro, que analiza en profundidad la situación de las librerías en Colombia.

De acuerdo con el estudio, actualmente existen cerca de 500 librerías en el país, y un dato revelador es que más de la mitad de ellas se concentran en Bogotá y Medellín. En estas dos ciudades se ubica el 57% de los establecimientos, lo que evidencia una gran disparidad geográfica en el acceso al libro.

El informe, que se construyó a partir de encuestas aplicadas a librerías de todo el país, tomó como muestra detallada 103 librerías con 286 puntos de venta. Se incluyeron librerías de cadena, medianas y pequeñas, universitarias, virtuales, religiosas y de editoriales, excluyendo aquellas dedicadas únicamente a libros de segunda mano.

Bogotá lidera el mapa con el 39% de las librerías, seguida de Medellín con el 18%. Otras ciudades como Cali, Barranquilla, Bucaramanga y Cartagena completan el panorama, aunque con cifras notablemente más bajas: 25, 16, 13 y 8 librerías, respectivamente. En total, 54 municipios colombianos cuentan con al menos una librería, lo que deja vastas regiones del país sin acceso físico a estos espacios culturales.

En cuanto al modelo de negocio, las librerías de cadena dominan el sector. Solo en Bogotá y Medellín se concentra el 56% de sus puntos de venta. Estas suelen ofrecer un catálogo amplio, con más de 15 mil títulos disponibles por tienda, seguidas por las librerías medianas con casi 10 mil. Las librerías virtuales alcanzan un promedio de 8 mil, mientras que las religiosas son las más limitadas, con apenas 278 títulos por punto de venta.

Ventas y consumo de libros: ¿quién compra y cuánto?

Durante 2023, las librerías del país vendieron un total de 9.8 millones de ejemplares, generando ingresos por más de 430 mil millones de pesos. Las grandes cadenas acapararon el 76.2% de estas ventas, mientras que las librerías virtuales representaron el 13.2%. El resto se distribuyó entre medianas, pequeñas, universitarias y religiosas. Un dato interesante es que el 99.8% de los libros vendidos fueron impresos, lo que indica que, a pesar del avance digital, el libro físico sigue siendo el preferido.

Los libros representan el 82.2% de los ingresos del sector, pero muchas librerías han diversificado su oferta: algunas incluyen cafés, restaurantes, talleres culturales y venta de productos complementarios como artículos de papelería o regalos. Las librerías digitales son las más activas en comercio electrónico: el 88.9% de sus ventas se realizan en línea.

El sector librero en Colombia es mayoritariamente femenino: el 55% del personal empleado en librerías son mujeres. Este porcentaje asciende al 79% en las librerías religiosas y se mantiene por encima del 50% en casi todas las categorías. Actualmente, el sector emplea a más de 2.400 personas, de las cuales el 61% tienen contratos permanentes. En términos de formación, el 47% tiene educación secundaria, el 30% cuenta con estudios universitarios y el 23% con formación técnica.

Las librerías no solo venden libros, también cumplen una función esencial como promotoras de la lectura y la vida cultural. Según el informe, el 64% organiza lanzamientos de libros, el 44% talleres y clubes de lectura, el 36% actividades de firma de autores, y otras actividades como lectura para niños, conciertos, exposiciones y seminarios.

Las promociones más frecuentes se realizan en fechas especiales como Navidad, ferias del libro, Día del Amor y la Amistad, Día de la Madre y Día del Padre. Sin embargo, el 16% de las librerías consultadas afirmaron no realizar promociones en ninguna fecha del año.

Pese al crecimiento y dinamismo de este sector, las librerías colombianas continúan enfrentando grandes dificultades. Entre los principales retos mencionados están los bajos márgenes de ganancia (79%), la competencia con plataformas en línea (78.6%), los altos costos operativos (76%) y la piratería (68.4%). El precio de los libros, además, sigue siendo un obstáculo importante para muchos lectores.

Para garantizar su sostenibilidad, el gremio propone una serie de acciones: reducir los costos de operación (85.7%), desarrollar campañas que fortalezcan los hábitos de lectura (82.4%), implementar programas de fidelización de clientes (79.4%) y mejorar las condiciones comerciales con distribuidores y editoriales.

En un país donde el acceso a la lectura sigue siendo un privilegio más que un derecho, las librerías no solo son negocios, sino pilares culturales. Fomentar su crecimiento y protegerlas es una apuesta por una sociedad más crítica, informada y creativa.

Publicar comentario