Laura Sarabia continua agenda política en Osaka

Durante su paso por la capital japonesa, la ministra colombiana sostuvo reuniones con representantes de destacadas entidades como Mitsubishi Corporation, el Banco Japonés de Cooperación Internacional (JBIC), Marubeni Corporation, Sojitz Corporation, Sumitomo Mitsui Banking Corporation (SMBC) y el Banco de Yokohama. La cita tuvo como objetivo presentar las oportunidades que Colombia ofrece en sectores como infraestructura, energía, tecnología e industria.

Sarabia destacó el interés del Gobierno colombiano en profundizar los lazos comerciales con Japón, país al que calificó como “un socio estratégico” para el desarrollo económico del país. “Nuestros países ya son socios comerciales importantes, pero hay mucho margen para crecer”, aseguró. Además, reiteró que el compromiso del presidente Gustavo Petro se basa en fomentar un entorno empresarial estable y en atraer inversión extranjera en sectores clave para el crecimiento nacional.

Tras concluir su paso por Tokio, la canciller inició su recorrido en Osaka, donde visitará el pabellón Colombia en la Expo Osaka 2025. Este espacio, impulsado por ProColombia, estará abierto durante seis meses con el fin de atraer inversionistas y promover el turismo hacia Colombia. Según Cancillería, la participación en este evento representa una oportunidad estratégica para fortalecer la imagen del país en Asia y fomentar la cooperación internacional.

Opinión de la oposición

No obstante, la presencia colombiana en la Expo ha generado controversia en el escenario político. La senadora María Fernanda Cabal cuestionó la inversión de aproximadamente $49.000 millones en la construcción de la Casa Colombia en Osaka. “Niegan recursos para salud y educación, pero destinan millones de dólares a infraestructura en Japón”, criticó, poniendo en duda la efectividad de la estrategia gubernamental para promocionar al país en el exterior.

Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, la defensa ha sido clara: la inversión busca generar beneficios tanto cuantificables como simbólicos, al consolidar alianzas comerciales y proyectar una imagen positiva de Colombia en Asia. Mientras continúa la agenda en Japón, el viaje de Sarabia se perfila como una apuesta por la diversificación de socios estratégicos, en medio de tensiones políticas internas sobre el uso de los recursos públicos.

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