Julio César Triana relata el atentado que sufrió en Huila: “Dispararon especialmente donde yo iba sentado”

La tarde del miércoles 13 de agosto, el representante a la Cámara por Cambio Radical, Julio César Triana, vivió uno de los momentos más angustiantes de su carrera política. Hombres armados, presuntamente pertenecientes a las disidencias de las Farc y al ELN, atacaron a tiros la camioneta blindada en la que se desplazaba por la vía entre La Plata y Paicol, en Huila.

El vehículo, que transportaba al congresista junto a su esquema de seguridad y miembros de la Policía Nacional, recibió múltiples impactos de fusil y pistola, especialmente en la zona del copiloto donde viajaba Triana. Las imágenes posteriores al atentado muestran los vidrios delanteros y traseros destruidos y la carrocería marcada por los proyectiles. Gracias al blindaje, los seis ocupantes resultaron ilesos.

“Fue un momento muy difícil”

En diálogo con Noticias Caracol, Triana describió los minutos de terror: “Aparecieron unos tipos jóvenes. Uno de ellos hizo señales a los otros y en segundos empezaron a disparar por todos lados, pero especialmente hacia donde yo iba sentado. Hablan de 8 a 10 impactos en esa zona”.

El congresista relató que tras el ataque, el vehículo continuó la marcha por varios kilómetros hasta llegar a Paicol, pese a que uno de los rines se encontraba dañado. “Empezó a oler a quemado, estábamos andando solo en el rin”, recordó.

Triana aseguró que fueron cerca de seis o siete hombres vestidos con sudaderas verdes y señaló directamente a las disidencias del bloque comandado por alias Iván Mordisco como responsables. “Estos municipios están tomados por las disidencias. No solo extorsionan y amedrentan, también prohíben a la comunidad recibir mi visita”, denunció.

El legislador recordó que en 2024 presentó tres denuncias ante la Fiscalía tras recibir un comunicado en el que se le declaraba “enemigo de la paz” y objetivo militar. Entre las causas de esta amenaza estarían sus denuncias sobre reclutamiento forzado de menores en Huila, problemática que, según afirmó, ha aumentado un 300 % en la región. “En La Plata hay 43 niños reclutados de manera forzada”, alertó.

Para Triana, el atentado es un mensaje claro de los grupos armados ilegales para silenciar las denuncias y restringir la presencia institucional en zonas bajo su control. “Yo he venido denunciando que esta región ha terminado en poder de estas disidencias, y por eso no quieren que lleguemos a ayudar a las comunidades”, concluyó.

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