Green Day sacudió Bogotá con 35 mil asistentes, sin embargo varios vecinos se quejaron

El pasado fin de semana, la icónica banda estadounidense Green Day ofreció un concierto inolvidable en el escenario Vive Claro de Bogotá, reuniendo a cerca de 35.000 fanáticos en una noche cargada de energía punk rock y organización ejemplar. 

El concierto de Green Day, que forma parte de su gira mundial, fue calificado como exitoso por el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger), entidad encargada de supervisar la seguridad y logística de eventos masivos en la capital.

¿Qué dijo el Idiger sobre el concierto de Green Day?

Según el director del Idiger, Guillermo Escobar, el concierto se desarrolló sin contratiempos:

“No se registraron afectaciones en graderías ni incidentes entre el público”, afirmó Escobar.

Para garantizar la seguridad de los asistentes, se activó un Puesto de Mando Unificado (PMU) en el que participaron varias entidades distritales. 

Este sistema permitió monitorear en tiempo real el desarrollo del evento y coordinar una evacuación controlada al finalizar el espectáculo.

Vive Claro es nuevo epicentro de grandes conciertos 

El escenario Vive Claro, ubicado frente al Parque Simón Bolívar, fue inaugurado en julio de 2025 y cuenta con una capacidad para 40.000 personas. Su diseño modular y abierto está inspirado en estándares internacionales, lo que lo convierte en un espacio ideal para conciertos de gran formato.

Escobar destacó que el Distrito seguirá trabajando para garantizar condiciones óptimas en futuros eventos:

“El Distrito continuará trabajando en función de las instrucciones del alcalde mayor para garantizar condiciones de seguridad en todos los eventos masivos que se realicen en la capital.”

¿Qué denuncian los vecinos?

A pesar de la buena perspectiva que deja el Idiger, varios vecinos aledaños al sector de barrios como Salitre Greco, Pablo VI y La Esmeralda salieron a protestar durante el concierto, denunciando que el sonido era tan fuerte que las lámparas se movían y los vidrios vibraban.

Las manifestaciones se presentaron en la calle 63, en las que se exige control ambiental y señalando que el evento interrumpió su descanso antes de iniciar la semana laboral.

En redes sociales circularon videos en los que se mostraban niveles de ruido superiores a los 90 decibeles, los cual supera los límites recomendados para zonas residenciales.

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