Golpe de la Corte IDH a Colombia por abusos contra el pueblo indígena U’wa

En un fallo histórico dado a conocer el 20 de diciembre de 2024, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) condenó al Estado colombiano por violaciones sistemáticas a los derechos del pueblo indígena U’wa. El tribunal internacional responsabilizó a Colombia por múltiples atropellos que incluyen la afectación al acceso a un medio ambiente sano, la libertad de expresión y reunión, la autodeterminación de los pueblos, la propiedad colectiva, la participación política, la vida cultural, los derechos de la niñez y la protección judicial.

La Nación U’wa, ubicada en el oriente colombiano entre los departamentos de Arauca, Santander, Casanare, Norte de Santander y Boyacá, ha librado una lucha de más de tres décadas en defensa de su territorio y su cosmovisión frente a los intereses extractivos de empresas nacionales y extranjeras.

Según el abogado indígena Juan Gabriel Jerez Tegria, la sentencia obliga al Estado a titular su territorio en un plazo de dos años, clarificar los títulos coloniales y realizar consultas previas sobre cualquier proyecto extractivo en su resguardo. Además, se exige garantizar que tales proyectos no vulneren su participación en la vida cultural. “Para nosotros esta sentencia significa que nuestras exigencias y nuestros derechos fueron reconocidos. Ya hay jurisprudencia que permite hacer reclamaciones más justas y directas al Estado”, explicó Jerez Tegria.

La organización EarthRights International, que ha acompañado legalmente a los U’wa, celebró la decisión como una reivindicación de la verdad y la dignidad de un pueblo ignorado por años. “Esta sentencia es devolverles la fe en la Justicia. Es lograr que un tribunal internacional reconozca su narrativa, esa que han sostenido durante décadas”, afirmó Juliana Bravo, directora del Programa Amazonía.

Desde los años noventa, los U’wa se han opuesto firmemente a la exploración y explotación de gas y petróleo en su territorio, en especial frente al bloque Samoré, que fue promovido por la petrolera Occidental Petroleum (OXY). “El petróleo es la sangre de nuestra madre tierra y no se puede explotar”, sostiene Heber Tegria Uncaria, vocero del pueblo U’wa. Su resistencia, que empezó en las montañas, se trasladó luego a los estrados judiciales.

Aunque en 1997 la Corte Constitucional colombiana determinó que se violaron los derechos de los U’wa al no realizarse una consulta previa, libre e informada, el Estado nunca cumplió con lo ordenado. “Hay un fallo, pero no se cumple, y los proyectos extractivos siguen avanzando sin las garantías mínimas”, denuncia Bravo.

Ante la inoperancia de la Justicia interna, los U’wa llevaron su causa a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que finalmente, tras 27 años de lucha, logró una sentencia sin precedentes en la Corte IDH. Un hito que marca un antes y un después en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas en América Latina.

FOTO: Cortesía EarthRights

Publicar comentario