Farc busca anular delitos sexuales en su contra  

Los excomandantes de las Farc en Nariño, Pablo Catatumbo y Edgar López Gómez ‘Pacho Chino’, han desconocido la imputación de la JEP (Jurisdicción especial para la paz) por crímenes sexuales. 

A pesar de que la violencia sexual cometida por la guerrilla está ampliamente documentada, los exjefes guerrilleros solicitaron la nulidad de esta imputación, argumentando que sus derechos fueron vulnerados. Alegan que la investigación inicial no incluía la violencia sexual y que esta fue añadida posteriormente de manera unilateral.

Acusan a la magistrada Belkis Izquierdo y a su equipo de actuar con sesgos y de utilizar preguntas sugestivas, lo que, según ellos, compromete la imparcialidad del proceso. También señalan que aproximadamente el 50 % de los crímenes reportados no tienen un autor armado claro y que no se les permitió verificar los testimonios de las víctimas, los cuales consideran inconsistentes.

De acuerdo con un documento que W Radio asegura tener en su poder, los exjefes guerrilleros sostienen que no ejercían un control territorial hegemónico en Nariño y acusan a la JEP de distorsionar su papel. Piden que se declare la nulidad de la imputación hasta que se corrijan lo que consideran «yerros» en el proceso, un punto que la JEP aún no ha abordado en profundidad. 

Cerca de 100 testimonios recopilados por la JEP  vinculan a los miembros de las FARC con este tipo de abusos. Los documentos sobre los crímenes atribuidos a la Columna Móvil Daniel Aldana, al Frente 29 y a la Columna Móvil Mariscal Sucre, retratan los casos de mujeres que fueron abusadas sexualmente en campamentos guerrilleros, en sus casas, en zonas aledañas a sus resguardos (las indígenas Awá), niñas hasta de 5 años, entre otras.

Según la W en el testimonio de siete indígenas Awa  se especificó que entre cinco y seis hombres vestidos de camuflado, pertenecientes a las FARC EP, con brazaletes de color amarillo, azul y rojo, y con armas largas, llegaron a la casa de una mujer preguntando por su hermano. Al no indicarles su paradero, la golpearon al igual que a las demás mujeres que estaban presentes, aprovechando que ese día las mujeres de las tres familias vecinas estaban solas. Los hombres armados fueron de casa en casa y violaron a las víctimas: “Les arrancaron la ropa, las desnudaron, las golpearon y las accedieron carnalmente”, indica el testimonio. Estos hechos sucedieron el 6 de mayo del 2007.

Además, abundan los relatos de violaciones sistemáticas que derivaron en esclavitud sexual durante meses, ejercida por las FARC contra mujeres en Nariño.

Las víctimas de estos abusos piden a la JEP que no se permita que estos sufrimientos  queden impunes y que se haga justicia con cada sufrimiento que tuvieron que vivir, se espera que la JEP de una pronta respuesta de lo que sucederá en este caso y la correspondiente reparación a las víctimas. 

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