EPS intervenidas adeudan más de $300.000 millones en Neiva

La situación financiera del sector salud en Neiva se ha tornado crítica debido a las abultadas deudas acumuladas por las Entidades Promotoras de Salud (EPS) intervenidas, que superan los $300.000 millones. A pesar de las reiteradas solicitudes de pago y la intervención de las autoridades, no se vislumbran responsables claros que aseguren el pago de estas deudas, lo que ha puesto en peligro la estabilidad de la red hospitalaria local.

La ESE Carmen Emilia Ospina, encargada de atender a una gran parte de la población de Neiva y sus alrededores, enfrenta un saldo de más de $35.000 millones con diversas EPS. Esta situación está poniendo en grave riesgo su capacidad operativa, ya que la deuda incluye tanto montos actuales como históricos, de EPS que han sido liquidadas y otras que aún permanecen activas pero con dificultades administrativas, como es el caso de la Nueva EPS y Sanitas. Según la secretaria de Salud municipal, Lilibeth Galván, hay incluso problemas para realizar el cobro de facturas debido a fallos en los portales de algunas EPS, lo que ha dejado a los pacientes y a los proveedores de servicios en una situación de incertidumbre.

Uno de los principales hospitales de la región, el Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo, también enfrenta una deuda superior a los $300.000 millones, que incluye pagos pendientes por parte de EPS intervenidas y entidades liquidadas. Esta deuda ha generado una crisis de liquidez que complica aún más el panorama, ya que las EPS intervenidas han manifestado que no pueden realizar acuerdos de pago por servicios prestados antes de su intervención.

La situación en la red privada no es menos preocupante. El Instituto de Oncología del Surcolombiano (IMO) reporta deudas cercanas a los $20.000 millones por parte de las aseguradoras, lo que genera un riesgo considerable para la atención de pacientes con cáncer, quienes dependen de tratamientos costosos y especializados.

La preocupación entre los directivos de las instituciones de salud en Neiva aumenta cada día, pues la falta de pago de estas deudas está afectando la operatividad de los centros médicos, que deben seguir cubriendo otros gastos esenciales, como los de los insumos médicos, medicamentos y servicios de aseo. A pesar de las dificultades financieras, los hospitales han logrado mantener sus servicios sin interrupciones, beneficiando tanto a la población de Neiva como a pacientes de otras regiones como Caquetá y Putumayo.

La secretaria Lilibeth Galván destacó que, hasta ahora, no se han suspendido servicios, pues las instituciones de salud respetan las normativas de la Superintendencia Nacional de Salud, que prohíbe la suspensión de servicios por causas administrativas. Sin embargo, advirtió que, si la situación no se resuelve pronto, el colapso del sistema de salud local podría ser inevitable.

Por otro lado, en Timaná, Huila, un caso aislado de negligencia pone de manifiesto las graves deficiencias del sistema. Un padre denunció que su hijo con discapacidad no ha recibido la nutrición especializada que necesita desde hace casi un mes, a pesar de haber interpuesto un incidente de desacato. La falta de respuesta de la EPS ha generado una pérdida de peso preocupante en el menor, poniendo en evidencia la falta de recursos y la ineficiencia del sistema para garantizar los derechos básicos de los pacientes.

La crisis de la salud en Neiva y en todo el Huila es un problema que sigue sin solución a corto plazo. Las deudas millonarias y la falta de un plan claro para resolverlas amenazan con desbordar el sistema, lo que podría derivar en una emergencia sanitaria sin precedentes. La situación exige una acción inmediata para evitar que el sistema de salud, ya al borde del colapso, termine de caer en una crisis que afecte a miles de personas en la región.

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