Cónclave 2025: la primera ‘fumata’ en la Plaza de San Pedro en el Vaticano
El Vaticano volvió a cerrar sus puertas. Hoy, a las 10:00 de la mañana (hora de Roma), comenzó oficialmente el cónclave para elegir al nuevo papa. De los 237 cardenales que integran el Colegio Cardenalicio, solo 133 tienen menos de 80 años y, por tanto, son los únicos con derecho a voto. Ellos serán los encargados de definir quién ocupará la silla de san Pedro tras la renuncia de Francisco, el primer pontífice latinoamericano y jesuita.
Durante este periodo de Sede Vacante, el Vaticano no está sin guía, pero sí sin autoridad suprema. El camarlengo, actualmente el cardenal Kevin Farrell, ha asumido la gestión temporal de los asuntos administrativos más urgentes de la Santa Sede. Fue él quien confirmó oficialmente la muerte del papa, cerró su residencia y ahora custodia los palacios apostólicos bajo la supervisión del Colegio Cardenalicio. Aunque ha asumido funciones operativas, no puede tomar decisiones doctrinales ni modificar normas canónicas.
El cónclave se celebra en la Capilla Sixtina bajo estrictas medidas de confidencialidad. Se han retirado dispositivos electrónicos y se ha sellado toda posibilidad de comunicación externa. Los cardenales votan dos veces por la mañana y dos por la tarde hasta que uno obtenga al menos dos tercios de los votos. Si no hay resultado, el humo negro lo indica. Si hay elección, el humo blanco anunciará al mundo que hay nuevo papa.
El proceso comenzó el 21 de abril, cuando el decano del colegio cardenalicio, Giovanni Battista Re, convocó a todos los cardenales a Roma. A partir del 22 se iniciaron las congregaciones generales, donde se organizaron las exequias del papa Francisco y se discutió el perfil del futuro pontífice. La fecha del cónclave se fijó para el 7 de mayo, cumpliendo con la norma que establece que debe comenzar entre 15 y 20 días tras la muerte del papa. Tras los funerales celebrados el 26 de abril, se celebraron los novendiales —nueve días de misas por el alma del papa—, lo que completó el calendario previo a la elección.
Aunque solo los menores de 80 años votan, los cardenales mayores de esa edad forman parte esencial del proceso en las congregaciones generales. Su experiencia, conocimiento y servicio a la Iglesia son valorados en la discusión del perfil del nuevo pontífice, aunque no participen en la votación final.
Cuando se alcance la elección, el nuevo papa será presentado desde el balcón central de la Basílica de San Pedro. El cardenal protodiácono, Dominique Mamberti, pronunciará el tradicional Habemus Papam, revelando el nombre de pila del elegido, su apellido y el nombre que tomará como pontífice. Será el inicio de un nuevo capítulo para la Iglesia Católica.



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