Colombiana robó joya sagrada que perteneció al papa Pío XII: está valorada en más de $8.000 millones

Una operación internacional entre Colombia y Brasil permitió la captura de Carol Viviana, señalada como autora del millonario robo de una reliquia religiosa de incalculable valor.

Carol Viviana, una ciudadana colombiana que figuraba entre las delincuentes más buscadas en Sudamérica, fue capturada tras una operación conjunta entre las autoridades de Colombia y Brasil, señalada de haber robado una joya sagrada perteneciente al papa Pío XII.

La reliquia, conocida como el Benedictin Rosari, es un rosario confeccionado en oro, madera y lino del siglo XIX, y se encontraba resguardada en un museo en Brasil. Según las autoridades, su valor supera los 8.000 millones de pesos colombianos (equivalentes a unos 2 millones de dólares), aunque su importancia histórica y religiosa lo convierte en una pieza considerada de valor incalculable.

De acuerdo con las investigaciones, Viviana habría actuado en complicidad con una organización criminal internacional. Viajó a Brasil con el propósito específico de sustraer el rosario, tras una planificación detallada que permitió vulnerar la seguridad del museo. Posteriormente, la joya fue vendida en el mercado negro por tan solo 400.000 dólares, una suma muy inferior a su valor estimado.

El robo, que ocurrió meses atrás, causó conmoción en Brasil y llevó a la activación de una alerta internacional. Interpol emitió una circular roja para la captura de la sospechosa, lo que permitió su ubicación tras rastrear movimientos financieros irregulares que apuntaban hacia Bogotá.

Carol Viviana fue finalmente localizada en la capital colombiana, donde intentaba ocultarse con una identidad falsa. Las autoridades la capturaron sin mayores incidentes y ya se tramita su proceso de extradición a Brasil, donde deberá responder por el delito de robo calificado de patrimonio histórico y religioso.

El caso ha reabierto el debate sobre la seguridad de las reliquias sagradas y la creciente demanda de objetos religiosos en el mercado negro internacional. El Benedictin Rosari aún no ha sido recuperado, y su paradero sigue siendo un misterio que las autoridades esperan esclarecer con la colaboración de la detenida.

FOTO: Interpol

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