Bancamía impulsa la inclusión financiera digital para microempresarios en Colombia

En un país donde más del 70% de los hogares rurales carecen de acceso a internet y millones de microempresarios enfrentan condiciones de pobreza digital, la transformación tecnológica no puede limitarse a soluciones urbanas o de alto perfil. Bajo esta premisa, Bancamía, entidad líder en microfinanzas en Colombia, ha emprendido un ambicioso proceso de innovación que busca cerrar las brechas de acceso, fortalecer capacidades productivas y acelerar la transición hacia una economía más formal e inclusiva.

En entrevista con Revista Poder, Karen Quiroga Barrantes, vicepresidenta de Transformación Digital e Innovación del banco, compartió los pilares de esta estrategia, su impacto y los aprendizajes que han marcado el camino.

“La inclusión financiera digital no es solo una agenda de equidad, es una palanca para el crecimiento económico sostenible del país”, afirma Quiroga. Con esta visión, Bancamía evoluciona su tradicional modelo de banca relacional hacia una versión 2.0: una interacción híbrida que combina tecnología con el acompañamiento humano y que se adapta al nivel de madurez digital de cada microempresario.

Hoy, desde zonas remotas, un cliente puede abrir una cuenta, recibir un crédito con garantía digital o ahorrar sin salir de su municipio. Los negocios pueden aceptar pagos con códigos QR interoperables, gestionar su liquidez con productos digitales como Rentaplus (que ofrece una tasa de interés del 10.5% E.A.), y realizar operaciones seguras desde WhatsApp, la app móvil o canales presenciales optimizados.

La estrategia ya muestra avances significativos:

  • El 32% de los clientes del banco interactúan digitalmente.
  • El 13% de los créditos productivos se gestionan a través de canales digitales o híbridos, optimizando tiempo y costos para el cliente.
  • Más del 26% de las transacciones ya son digitales, con una proyección de superar el 35% en 2025.

Según Quiroga, el objetivo no es solo bancarizar, sino empoderar. “Creamos herramientas que ayudan a nuestros clientes a desarrollar capacidades, generar hábitos financieros y competir en mejores condiciones”, explica.

En un entorno donde muchos emprendedores aún no tienen historial financiero o digital, la tecnología cobra un rol estratégico. Bancamía ha integrado analítica de datos e inteligencia artificial para identificar oportunidades de inclusión y mejorar la toma de decisiones.

“Podemos anticipar qué cliente está listo para adoptar canales digitales, cuál necesita acompañamiento o qué producto le resulta más útil en su ciclo de negocio”, señala Quiroga.

Gracias a estos modelos predictivos, la entidad ha desembolsado más de $100 mil millones en créditos productivos digitales o híbridos, reduciendo seis veces el costo de adquisición de clientes. Además, herramientas como Rentaplus ya superan los $30 mil millones en saldos, mientras que la inteligencia artificial permite adaptar estrategias de cobranza de manera efectiva y respetuosa con el cliente.

Diseñar soluciones efectivas para microempresarios implica comprender profundamente sus contextos. La vicepresidenta de innovación destaca cinco lecciones clave:

  1. Diseño desde la realidad: el 36% de los clientes solo tiene educación primaria y el 43% vive en zonas rurales. Por eso, Bancamía prioriza canales como WhatsApp, más intuitivos para estos segmentos.
  2. Confianza como pilar: la adopción tecnológica requiere demostraciones claras de que lo digital no excluye. Por ello, se mantienen canales híbridos con acompañamiento humano.
  3. El territorio como fuente de innovación: muchas funcionalidades nacen de observar directamente a los emprendedores en acción.
  4. Digital no reemplaza la relación, la amplifica: el modelo híbrido permite atender zonas sin conectividad, con asesores que gestionan procesos offline y sincronizan la información después.
  5. Escalar con evidencia: cada innovación pasa por pruebas rigurosas de adopción, uso y sostenibilidad antes de implementarse masivamente.

BRE-B y pagos QR: una infraestructura que democratiza el acceso

Uno de los avances más relevantes de Bancamía ha sido su integración al ecosistema BRE-B del Banco de la República, que permite la interoperabilidad en pagos inmediatos a través de códigos QR.

Para Quiroga, este paso representa un cambio estructural: “Ahora un pequeño negocio opera con la misma infraestructura que una gran empresa. Eso es inclusión real”. Con más de un año de experiencia en el uso de Transfiya y una creciente adopción del QR interoperable (con un 75% de aumento mensual en transacciones), Bancamía se posiciona como pionera en habilitar esta tecnología desde los territorios.

La solución no requiere datáfonos, no genera comisiones para los comerciantes y es accesible desde cualquier celular, incluso en zonas con baja infraestructura tecnológica. Esta interoperabilidad ya se está convirtiendo en una herramienta clave para tenderos, agricultores y emprendedores rurales que desean operar de manera más formal y segura.

La implementación de esta estrategia es el resultado de años de trabajo, inversión tecnológica y compromiso con los territorios. Para Bancamía, la transformación digital no es una meta en sí misma, sino un medio para cerrar brechas, impulsar la productividad y conectar a los microempresarios con el desarrollo económico del país.

“El mayor logro no es lanzar tecnología, es ver cómo una mujer cabeza de hogar, en la selva o la montaña, usa esa tecnología para transformar su negocio”, concluye Quiroga.

Publicar comentario