Nuevo avance en el caso de corrupción en la UNGRD
Jorge AristizÔbal, exasesor del Departamento Administrativo de la Función Pública y considerado una pieza clave en la administración de César Manrique, se entregó ante las autoridades en el marco de la investigación por corrupción vinculada al desfalco en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). AristizÔbal, quien ha sido identificado como hombre de confianza de Manrique, cumplió con la medida de aseguramiento en su contra, impuesta por una juez de BogotÔ el 29 de julio.
AristizÔbal se presentó en las instalaciones del antiguo DAS en BogotÔ acompañado de su abogado defensor. Esta acción marca la culminación de una fase crucial en la investigación, en la que seis de las ocho personas con medida de aseguramiento se han entregado a las autoridades. Entre los involucrados, destacan nombres de alto perfil relacionados con la gestión de fondos destinados a la gestión de desastres en Colombia.
La investigación de la FiscalĆa General de la Nación revela que CĆ©sar Manrique, quien en su momento fue director de la Función PĆŗblica, facilitó un convenio entre la Agencia Nacional de Tierras (ANT) y el Fondo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, en el que se transfirieron 100.000 millones de pesos. Estos recursos habrĆan sido direccionados por Manrique hacia ciertos contratistas a cambio de favores y contratos vinculados a proyectos de infraestructura.
En particular, la FiscalĆa ha identificado que un contrato relacionado con el suministro de carrotanques para comunidades en La Guajira fue suscrito en octubre de 2023 por un valor de 29.000 millones de pesos con la Corporación Mixta YapurutĆŗ. Este acuerdo, que debĆa garantizar la provisión de agua potable en zonas vulnerables, estuvo marcado por sobrecostos por 13.164 millones de pesos. De esa cifra, 3.000 millones fueron destinados directamente a Manrique, 2.060 millones a Ćdgar Eduardo Riveros Rey, otro de los procesados, y 6.380 millones fueron desviados hacia los directivos de YapurutĆŗ.
AdemĆ”s de Manrique, los otros procesados en el caso incluyen a Ćdgar Eduardo Riveros Rey, su hija Ana MarĆa Riveros Barbosa, y su cuƱada Sonia RocĆo Romero HernĆ”ndez, quien trabajaba como contratista de la UNGRD. TambiĆ©n estĆ”n involucrados el representante legal de YapurutĆŗ, Ćdgar Echeverri Toro, el jefe de ventas de la misma empresa, Francisco Javier EstupiƱƔn Bravo, asĆ como a otros funcionarios de la UNGRD, entre ellos Ćscar Enrique CĆ”rdenas Angulo.
El caso ha sacudido las estructuras de la función pĆŗblica en Colombia, evidenciando una serie de irregularidades que implican delitos como concierto para delinquir agravado, interĆ©s indebido en la celebración de contratos, peculado por apropiación y lavado de activos. La FiscalĆa continuarĆ” su labor de investigación, mientras que los implicados enfrentan graves cargos que podrĆan tener un impacto significativo en sus carreras y libertad.
Este caso pone en evidencia la corrupción en torno a los fondos destinados a la gestión de desastres y subraya la necesidad de una mayor transparencia en la contratación pĆŗblica en el paĆs.



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