Indígenas después de dos días siguen esperando para reunirse con Petro

En el corazón de Bogotá, más de 2.200 indígenas provenientes de Cauca y Nariño han ocupado la emblemática plaza de Bolívar, buscando un espacio de diálogo con el presidente Gustavo Petro y su gobierno. Este asentamiento, que ya lleva dos noches, refleja la urgencia de estas comunidades por ser escuchadas y atendidas en sus demandas.

El consejero mayor Edwin Charry Rivera ha destacado tres puntos clave que motivan esta manifestación. En primer lugar, expresan su respaldo a las reformas impulsadas por el gobierno, señalando que el Congreso no ha favorecido decisiones que beneficien a las comunidades indígenas ni al país en general. 

Además, exigen el cumplimiento de acuerdos previamente pactados con ministerios, los cuales, según ellos, han quedado en promesas incumplidas. Finalmente, buscan la creación de una política pública que incluya a los cabildos y resguardos indígenas independientes, quienes no están representados en las mesas de concertación actuales.

A pesar de que el gobierno había destinado el parque Renacimiento como lugar de asentamiento, los manifestantes decidieron permanecer en la plaza de Bolívar para ejercer mayor presión. Mientras tanto, el viceministro de diálogo social, Gabriel Rondón, ha señalado que se está trabajando en una hoja de ruta para atender algunas de las solicitudes, aunque hizo un llamado a que las comunidades indígenas se organicen de manera autónoma.

La situación ha generado tensiones en la ciudad, con ciudadanos denunciando riesgos asociados a la instalación de campamentos y cocinas en la plaza. Sin embargo, los líderes indígenas han sido claros: no se moverán hasta que sus demandas sean atendidas, incluyendo reformas que, según ellos, beneficiarían no solo a sus comunidades, sino a toda la nación.

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