“Desde Abelardo hasta Fajardo”: la audaz coalición que propone Uribe en plena crisis del Centro Democrático

La última encuesta Invamer encendió un terremoto político que sacudió al Centro Democrático, generó nuevas tensiones entre el presidente Gustavo Petro y la oposición, y provocó renuncias, ataques cruzados y una propuesta inesperada del expresidente Álvaro Uribe Vélez: una gran coalición “desde Abelardo hasta Fajardo”.

La frase, pronunciada por Uribe en un video público, agitó de inmediato el panorama electoral para 2026, pues incluiría desde el abogado ultraconservador Abelardo De La Espriella hasta el exgobernador Sergio Fajardo, uno de los líderes más visibles del centro político en Colombia.

El origen de la propuesta

La movida de Uribe ocurrió un día después de que el presidente Petro afirmara que el exmandatario terminaría “escogiendo a Fajardo” como su carta para 2026.
“Fajardo verá qué hace con su conciencia”, dijo Petro el 1 de diciembre, desatando la primera chispa.

Al día siguiente, Uribe confirmó la salida de Miguel Uribe Londoño del proceso interno del Centro Democrático —una decisión que el propio senador calificó de “traición”— y reiteró que la colectividad seguirá en manos de sus tres precandidatas: María Fernanda Cabal, Paloma Valencia y Paola Holguín.
Fue allí cuando lanzó la idea de una coalición amplia y poco convencional:

“Desde el doctor Abelardo hasta el doctor Fajardo”, afirmó, proponiendo un acuerdo nacional que supere diferencias internas y defina una estrategia para recuperar el poder en 2026.

Según Uribe, esta coalición debe centrarse en acuerdos básicos sobre seguridad, eficiencia del Estado, crecimiento económico y bienestar colectivo.

Un partido sin liderazgos claros

La propuesta llega en un momento delicado para el Centro Democrático.
De acuerdo con el analista político Gabriel Orozco, la colectividad lleva años arrastrando fracturas internas derivadas del asesinato de Miguel Uribe Turbay y del proceso judicial del expresidente Uribe.

Esto, sumado a la caída repentina de Uribe Londoño —quien lideraba las encuestas del partido y aparecía bien posicionado en los sondeos nacionales—, evidencia para el analista “la falta de un liderazgo claro” dentro del uribismo.

¿Es viable una coalición tan amplia?

Para Orozco, la idea de Uribe responde a un cálculo estratégico frente al impulso que tomó el Pacto Histórico tras obtener 2,8 millones de votos en su consulta interna.

El politólogo sostiene que la derecha, el centro y la centroderecha necesitan “una gran concertación” si pretenden competirle al petrismo en 2026, especialmente cuando la encuesta Invamer sugiere que ningún precandidato opositor le ganaría hoy a Iván Cepeda.

En términos numéricos, Orozco señala que están en juego alrededor de 12 millones de votos, una cifra que podría superar la participación vista en 2022.

Aun así, reconoce que unir figuras tan distantes política y emocionalmente no será sencillo:
“En política todo es posible, pero se requiere paciencia y acuerdos sobre lo fundamental”.

Fajardo cierra la puerta

El primero en rechazar públicamente la posibilidad fue Sergio Fajardo.
El exgobernador descartó cualquier alianza con Abelardo De La Espriella, a quien criticó con dureza:

“Nunca en mi vida estaré con una persona que habla de ‘destripar’ a alguien”.

Fajardo también aseguró que es el único capaz de derrotar a Iván Cepeda en las urnas y celebró su crecimiento en las encuestas “sin insultar a nadie”, un mensaje dirigido a la polarización actual.

De La Espriella: puertas abiertas, pero firme en su camino

Por su parte, Abelardo De La Espriella, quien entregó 4,8 millones de firmas para su candidatura presidencial, respondió con respeto a Fajardo:
“Es un hombre decente, tiene derecho a no unirse conmigo”.

El abogado recordó que su mandato popular lo obliga a defender su propio proceso y que, pese a las especulaciones, no existe ningún conflicto con Uribe.
Incluso publicó una carta afirmando su “afecto y admiración” por el expresidente.

De La Espriella se mantiene como segundo en todas las encuestas, solo superado por Iván Cepeda, y aún no define si irá o no a una consulta interpartidista.

¿Desesperación o estrategia?

La propuesta de Uribe divide opiniones.
Para algunos, es una señal de desesperación ante la ausencia de un líder fuerte en su partido.
Para otros, es un intento audaz por reagrupar a un sector de la política que hoy aparece disperso y sin una carta competitiva para 2026.

Lo cierto es que la coalición “desde Abelardo hasta Fajardo” abre un nuevo capítulo en el ya agitado ambiente preelectoral, dejando en evidencia que, a casi dos años de las presidenciales, las alianzas, fracturas y sorpresas apenas comienzan.

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