Procuraduría confirma sanción a exalcalde de Cartagena por llamar “nido de ratas” a la entidad

La Procuraduría General de la Nación confirmó la sanción al exalcalde de Cartagena, William Dau Chamatt, por haber lanzado expresiones consideradas “indecorosas e irrespetuosas” contra ese mismo órgano de control durante una diligencia pública realizada en 2022. La sanción se impuso luego de que el exmandatario se refiriera a la Procuraduría como “un nido de ratas” en medio de una audiencia disciplinaria, en presencia de funcionarias del ente de control.

Según la Sala de Juzgamiento Disciplinario, el exalcalde violó el deber funcional de respeto y transparencia que todo servidor público debe observar hacia las instituciones del Estado, tanto en su vida pública como en su ejercicio político. El fallo indica que las declaraciones de Dau no solo afectaron la imagen de la Procuraduría, sino que también lesionaron “la dignidad y la honra” de los funcionarios presentes, por lo que se calificó la conducta como una falta grave cometida con dolo.

El organismo recordó que la libertad de expresión de los servidores públicos no es absoluta y debe ejercerse con responsabilidad institucional. “El uso de calificativos deshonrosos y desdeñosos hacia otras autoridades vulnera el principio de respeto mutuo y debilita la confianza ciudadana en las instituciones”, precisó el documento disciplinario.

Origen del caso

El caso tiene su origen en un proceso interno que la Procuraduría adelantaba contra Dau durante su administración, y en el cual el exmandatario sostuvo una postura crítica frente a las actuaciones del órgano de control. El exalcalde, conocido por su estilo confrontacional y su discurso anticorrupción, ha sostenido en diversas ocasiones que sus declaraciones buscan “denunciar irregularidades” dentro del Estado, no atacar personalmente a funcionarios.

De acuerdo con la decisión, Dau fue inhabilitado por cuatro meses para ejercer cargos públicos y deberá pagar una multa cercana a los 56 millones de pesos. Aunque la sanción fue confirmada en segunda instancia, aún no está en firme, ya que el exalcalde puede interponer un recurso extraordinario de revisión ante el Consejo de Estado. Si se mantiene, la decisión podría tener efectos sobre su eventual participación en política o en cargos públicos en el corto plazo.

El caso de William Dau reabre el debate sobre los límites entre la crítica institucional y la injuria, especialmente cuando proviene de funcionarios elegidos por voto popular. También plantea preguntas sobre cómo equilibrar el derecho a la denuncia y la obligación de respeto hacia los órganos de control.

Mientras tanto, la Procuraduría insistió en que su decisión busca preservar el principio de respeto y decoro que deben regir el comportamiento de los servidores públicos, sin importar su jerarquía o el escenario en el que se expresen.

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