«Cómo es posible que nos dejen morir” abuela protesta por falta de medicamentos y pone al sistema de salud bajo la lupa

Una señora de la tercera edad, con sus órdenes médicas en mano, protestó a gritos frente a un dispensario de medicamentos de Cafam: “Cómo es posible que nos dejen morir, asesinos”, exclamaba, decidida a no marcharse sin lo que le recetaron. El video de su protesta se difundió ampliamente en redes sociales, desencadenando indignación, debates y cuestionamientos públicos sobre la capacidad del sistema de salud colombiano para garantizar el acceso a medicamentos prescritos.

La protesta ocurre en un punto farmacéutico asociado a Cafam, que presta servicios a múltiples EPS, incluyendo Famisanar y Nueva EPS. Famisanar respondió con un comunicado en su cuenta de X señalando que la señora no figura como afiliada de esa EPS, lo que implica que, según ellos, la situación no se relaciona con desabastecimiento interno de la entidad. 

Desabastecimiento de medicamentos en Colombia: antecedentes y cifras

Este lamentable episodio no es aislado. Se enmarca dentro de una crisis persistente en la cadena de suministro de medicamentos en Colombia. Estudios recientes y reportes periodísticos han documentado:

  • Problemas logísticos: demora en importaciones, interrupciones en la entrega por fallas contractuales o morosidad de EPS con prestadores y droguerías. 
  • Afectación a pacientes con enfermedades crónicas, enfermedades huérfanas, cáncer u otros tratamientos de alto costo, quienes han denunciado que no reciben oportunamente sus fármacos.
  • Adultos mayores especialmente golpeados: muchas veces tienen menor capacidad para movilizarse o recurrir a recursos alternativos, lo que los deja en mayor riesgo ante retrasos o faltantes. Este caso en Barranquilla lo ejemplifica claramente.

Impacto en los adultos mayores: vulnerabilidad ampliada

Los adultos mayores enfrentan obstáculos adicionales: menores ingresos, dificultad para transporte, menor acceso digital para hacer reclamaciones, dependencia de terceros. Cuando una persona mayor no recibe su medicamento, no solo se expone a complicaciones médicas, sino también a riesgos graves y reducción de su calidad de vida. Este tipo de historias revelan una falla estructural: cuando el sistema flaquea, los más vulnerables pagamos la cuenta.

Qué dicen las leyes y las exigencias al Estado

  • En Colombia, el derecho a la salud es constitucional. Las EPS tienen obligación de garantizar la entrega de medicamentos recetados como parte del plan de beneficios.
  • La Superintendencia de Salud tiene potestad de supervisar desabastecimientos, sancionar incumplimientos y exigir que los prestadores/EPS asuman responsabilidad.
  • Los ciudadanos tienen recurso de tutela cuando se están vulnerando sus derechos fundamentales, como el derecho a la salud y la dignidad humana.

La imagen de una abuela reclamando sus pastillas se vuelve más que viralidad: es espejo de un sistema que falla cuando se le pide lo mínimo: que lo recetado se entregue. Si no hay una respuesta política, institucional y social fuerte, seguiremos viendo casos como este. Se requiere transparencia, rendición de cuentas, exigencia ciudadana y respuesta clara para que nadie en Colombia tenga que gritar para que le den lo que le corresponde.

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