En el Concejo se denuncia improvisación en política de Rumba Segura
El Concejal Julián Rodríguez Sastoque lanzó una fuerte crítica contra la Administración Galán por lo que considera una “terrible improvisación” en la implementación de las nuevas políticas de Rumba Segura. Según el cabildante, las medidas adoptadas, como la reducción de horarios nocturnos, no responden a la realidad de la ciudad y podrían estar dejando a los ciudadanos más expuestos a la delincuencia.
De acuerdo con cifras recopiladas por el equipo del concejal, entre enero y julio de 2025 se denunciaron 75.619 hurtos en Bogotá. Sin embargo, solo el 1,08% ocurrieron en bares y el 0,3% en discotecas. En contraste, el 55% de los casos se registraron en la vía pública, especialmente en horarios asociados a la rumba: viernes en la noche (4.021 casos), madrugadas del sábado (3.906) y del domingo (3.111).
Rodríguez Sastoque también alertó sobre el uso de escopolamina en delitos, señalando que el 53% de los casos en 2024 ocurrieron en la calle, mientras que solo el 25% se dieron en establecimientos nocturnos. Este patrón se repite en los años 2021, 2022, 2023 y en lo que va de 2025.
¿Funcionaban los horarios extendidos?
Según datos de Asobares, en 2024, cuando regía la medida de horarios ampliados, los delitos disminuyeron notablemente:
- Hurtos: -17,9%
- Lesiones personales: -7,2%
- Hurtos a comercio: -6%
Para el concejal, esto demuestra que las nuevas restricciones no solo son ineficaces, sino que golpean al sector formal, debilitando a quienes cumplen la norma y dejando a los ciudadanos vulnerables en la noche bogotana.
¿Quiénes son los verdaderos responsables del ruido?
El Decreto 293 de 2025 cita más de 31.000 llamadas a la Línea 123 por conflictos relacionados con expendio de alcohol en espacios no regulados como boliranas y billares. No obstante, Rodríguez Sastoque cuestiona por qué se castiga a los establecimientos legales cuando el problema del ruido proviene mayoritariamente de otras fuentes.
En 2025, las quejas por ruido superaron las 169.000 en Bogotá. El 65% de las quejas en 2025 y el 44% en 2024 fueron por ruido, pero muchas de ellas se originaron en fiestas en casas, carros con parlantes y vecinos ruidosos.
“El problema del ruido no nace en bares y discotecas. Es, en el fondo, un espejo de lo que pasa en la ciudad: convivencia rota, normas que existen, pero no se cumplen”, concluyó el concejal.
Violencia de género
El informe también revela un aumento sostenido en los casos sospechosos de violencia intrafamiliar y de género en sitios de expendio de alcohol y áreas de comercio. Entre 2021 y 2024 se registraron 942 casos, con un incremento del 15,5% en ese periodo. El 83% de las víctimas fueron mujeres, y 8 de cada 10 casos de violencia emocional también involucraron violencia sexual.
Rodríguez Sastoque hace un llamado a la Administración para que se aborde este fenómeno con un enfoque de género, reconociendo que la seguridad nocturna debe ser integral y basada en evidencia.
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