Presidente Petro ha recibido 34 amenazas desde que asumió el poder
Desde que asumió el poder en 2022, el presidente Gustavo Petro ha sido el blanco de múltiples amenazas, según confirmó el general (r) Humberto Guatibonza, jefe de su esquema de protección. En una entrevista con el diario gubernamental Vida, el oficial reveló que se han reportado 34 amenazas reales contra la integridad del mandatario. De estas, cinco han sido lo suficientemente serias como para abrir investigaciones formales por parte de la Fiscalía, aunque los detalles permanecen bajo reserva.
Guatibonza explicó que detrás de estos peligros están diversos grupos armados irregulares que no comparten la agenda de paz promovida por Petro. En concreto, mencionó a las disidencias de las FARC, el ELN y el Clan del Golfo como presuntos responsables. Estos actores estarían motivados por su descontento ante los diálogos de paz que el presidente impulsa.
El general también recordó un episodio reciente en el que el avión presidencial debió cambiar su trayectoria durante el regreso de Petro desde Europa. Una alerta de inteligencia internacional advertía sobre la presencia de un misil tierra‑aire en Colombia, lo que obligó al aparato a aterrizar primero en Pereira y luego continuar por vía terrestre hacia Bogotá. Este incidente subraya lo real y concreto de las amenazas que enfrenta el alto dirigente.
Según Guatibonza, las investigaciones que ya están en curso corresponden a cinco casos que fueron tomados por la Fiscalía, aunque esto se maneja con reserva judicial. El general destacó que su equipo cuenta con métodos sofisticados de prevención, incluyendo monitoreo de redes sociales, contactos con inteligencia externa y trabajo de campo con agentes infiltrados para detectar posibles atentados antes de que puedan concretarse.
En respuesta a este escenario, el Gobierno —a través del ministerio de Defensa bajo el mando del general Pedro Sánchez Suárez— ha reforzado el esquema de protección presidencial. Este refuerzo incluye mayor despliegue de fuerzas especiales, vigilancia aérea, patrullajes y la configuración estratégica de anillos de seguridad alrededor del presidente, ya sea en sus viajes o en la Casa de Nariño .
El ministro Sánchez ha sido enfático al afirmar que, como jefe de Estado y comandante supremo de las Fuerzas Armadas, Petro “siempre será considerado un objetivo militar” y que, por ello, su custodia requiere un despliegue permanente de recursos especializados. Dentro de este esquema se involucran: el Batallón Guardia Presidencial, fuerzas especiales urbanas, unidades antiterroristas y apoyo de la Policía Nacional y la inteligencia militar.
En resumen, la situación del presidente Petro no es producto de conjeturas, sino de amenazas concretas y sistemáticas que han derivado en medidas preventivas robustas. Las 34 alertas identificadas —con especial énfasis en las cinco investigadas judicialmente— muestran que, pese al clima de polarización y oposición, existen esfuerzos institucionales para anticiparse y proteger su integridad, así como fortalecer la seguridad del Estado frente a actores disidentes y narcotraficantes que se oponen a sus procesos de paz y reformas.



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