Tragedia en Bello por alud entre Medellín y Bello 10 muertos y 15 desaparecidos
En la mañana de este miércoles una avalancha de lodo y piedras arrasó con decenas de viviendas en la madrugada, en la vereda Granizal, ubicada entre los barrios El Pinal y Altos de Oriente, en los límites del municipio de Bello con la zona nororiental de Medellín. La tragedia ha dejado, hasta el momento, un saldo de diez personas muertas, entre ellas dos menores de edad, ocho heridas y al menos quince desaparecidas.
Según los primeros informes entregados por la Alcaldía de Bello, el deslizamiento ocurrió hacia las 3:30 de la mañana, sorprendiendo a los habitantes mientras dormían. La comunidad, en su mayoría asentada en zonas de alto riesgo y en viviendas precarias, no tuvo tiempo de reaccionar ante la magnitud del desastre.
La zona afectada, caracterizada por su naturaleza semirrural, está compuesta por humildes parcelas donde se crían animales de granja y se cultivan productos de pancoger. Sin embargo, su ubicación en lo alto de la montaña, en terrenos inestables, la convierte en una zona vulnerable a fenómenos como este.
Nevio de Jesús Cuervo, un adulto mayor que vive en el sector y trabaja en el barrio Castilla, describió el momento de la emergencia: “La tierra empezó a temblar, eso parecía la hora llegada”. Según los testimonios, una avenida torrencial descendió por la montaña, llevando consigo rocas, troncos y basura, y sepultando viviendas enteras bajo toneladas de escombros.
El panorama es desolador. Quienes lograron sobrevivir ahora enfrentan la incertidumbre de no tener un techo bajo el cual refugiarse. “Estamos muy tristes por lo que está pasando. Me preocupa porque somos personas que con mucho esfuerzo conseguimos un lote para vivir y ahora no tenemos dónde dormir”, declaró un barbero del sector Manantiales, mientras abandonaba su hogar en medio del caos.
Las autoridades locales, junto con organismos de socorro, continúan en la búsqueda de los desaparecidos. Se teme que nuevas lluvias puedan complicar las labores de rescate y aumentar el riesgo de más deslizamientos.
La tragedia pone nuevamente sobre la mesa la urgencia de atender los asentamientos informales ubicados en zonas de alto riesgo en el Valle de Aburrá, donde miles de personas viven en condiciones vulnerables.



Publicar comentario