Alias Pipe será extraditado a Estados Unidos por sus actividades criminales en Tuluá.
Andrés Felipe Marín, conocido como alias Pipe Tuluá, máximo cabecilla de la organización criminal La Inmaculada, fue trasladado este miércoles desde la cárcel La Picota a la estación de Policía de Mártires, en Bogotá, como parte del proceso que culminará con su extradición a Estados Unidos.
La medida responde a una solicitud formal del Gobierno estadounidense, que lo requiere por su presunta participación en actividades relacionadas con el narcotráfico. El Ministerio de Defensa confirmó que alias Pipe deberá responder ante la justicia internacional por delitos de alto impacto. Actualmente permanece bajo custodia de la Policía Nacional mientras se resuelven los detalles finales de su extradición.
Alias Pipe es señalado como el principal articulador de las economías ilícitas en Tuluá y municipios cercanos del Valle del Cauca. Según fuentes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), desde prisión continuaba operando redes de microtráfico, extorsión y control territorial.
Hace exactamente un año, el nombre de alias Pipe volvió al debate público tras proponer su inclusión en una mesa de negociación con el Gobierno Nacional. A cambio, se comprometía a cesar las órdenes de violencia en Tuluá por un mes, entregar armas incluido un lanzacohetes, y facilitar la entrega de menores de edad reclutados por su estructura al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar Incluso ofreció garantías de seguridad para la Feria de Tuluá.
Sin embargo, esa propuesta fue rechazada por las autoridades locales y nacionales, que señalaron la imposibilidad de negociar con una estructura sin fines políticos. “Hay muchas víctimas de por medio y muchas familias destruidas”, expresó en su momento Robert Posada, secretario de Desarrollo Institucional de Tuluá, al referirse al impacto social causado por La Inmaculada.
Con su extradición, el gobierno del presidente Gustavo Petro cierra definitivamente cualquier posibilidad de diálogo con uno de los líderes criminales más temidos del sur del país. La acción también representa un golpe simbólico contra quienes, desde las cárceles, continúan controlando estructuras delincuenciales con amplio poder territorial.
Alias Pipe, además de controlar el microtráfico y extorsionar al comercio local, había logrado incluso infiltrarse en dependencias oficiales como la Secretaría de Transporte, según investigaciones recientes de la Policía del Valle.
Se espera que en los próximos días se formalice su traslado a Norteamérica, donde enfrentará cargos por narcotráfico ante cortes federales.



Publicar comentario