Cae en EE. UU. prófugo por feminicidio en Medellín

Tras 27 años de búsqueda, las autoridades estadounidenses capturaron a William Hernando Usma Acosta, ciudadano colombiano condenado en ausencia por el asesinato de su esposa y el intento de homicidio de su hija en Medellín en 1994. La detención se realizó en Belmont, Massachusetts, donde Usma residía bajo la identidad falsa de Carlos Alberto Rendón.

El crimen ocurrió el 19 de junio de 1994, cuando Usma disparó fatalmente a su esposa, Laura Rose Agudelo, durante un episodio de violencia doméstica. Al intentar intervenir, su hija también fue herida de bala. Tras el incidente, Usma huyó de Colombia y fue objeto de una Notificación Roja de Interpol.

En 1995, el Tribunal Penal del Séptimo Distrito en Medellín lo sentenció a 45 años de prisión por homicidio agravado, intento de homicidio y posesión ilegal de arma de fuego. Posteriormente, la pena fue reducida a 28 años y seis meses debido a cambios en las directrices de sentencias en Colombia.Usma ingresó ilegalmente a Estados Unidos en 1995, cruzando la frontera desde México. En 1998, contrajo matrimonio con una ciudadana estadounidense, obteniendo así el estatus de residente permanente legal. Durante años, vivió en Somerville y luego en Belmont, Massachusetts, bajo su identidad falsa.

En junio de 2020, el FBI recibió información sobre su posible paradero en el área metropolitana de Boston. Las autoridades compararon las huellas dactilares de Rendón con las de Usma proporcionadas por la Policía Nacional de Colombia, confirmando su verdadera identidad. Fue arrestado sin incidentes mientras se dirigía a su trabajo en Waltham, Massachusetts.

Actualmente, Usma se encuentra bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) por violar los términos de su estatus legal. Se han iniciado los procedimientos para su deportación a Colombia, donde deberá cumplir la condena impuesta por el tribunal.

Este caso resalta la colaboración entre agencias internacionales para llevar ante la justicia a individuos que intentan evadirla, incluso después de décadas. 

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