Fracasó la Paz Total: Gobierno no renueva cese al fuego
La decisión del gobierno colombiano de no prorrogar el Cese al Fuego Bilateral y Temporal con Respeto a la Población Civil (CFBTRPC) con el Estado Mayor Central de las FARC-EP marca un momento crítico en el proceso de paz total. La medida, comunicada formalmente el 15 de abril por la Consejería Comisionada de Paz, pone fin a un acuerdo establecido mediante los Decretos 888 y 1280 de 2024, y da inicio a un periodo de 72 horas para el reacomodamiento de los actores armados en zonas de seguridad.
El anuncio se produjo en medio de una creciente ola de violencia en varias regiones del país, particularmente en el suroccidente y zonas del Magdalena Medio, donde estructuras armadas ilegales han sido responsables de ataques contra civiles, Fuerza Pública y misiones humanitarias. Debido a la presión pública y las denuncias sobre incumplimientos del cese al fuego, tanto por parte del EMC como del gobierno, habrían motivado esta decisión que pone en entredicho la viabilidad de una “paz total” tal como fue concebida por la administración del presidente Gustavo Petro.
Consecuencias del cese al fuego
Aunque el Gobierno ha aclarado que la suspensión del cese al fuego no implica la ruptura de la Mesa de Diálogos ni el desconocimiento de los delegados, el fin de la tregua reaviva temores sobre un eventual retroceso en las conversaciones y un escalamiento del conflicto armado. Además, a partir del 16 de abril, cesan las suspensiones de órdenes de captura para los miembros que hacían parte del Mecanismo de Verificación, lo que podría dificultar su participación futura en el proceso de paz.
Distintos sectores han reaccionado con preocupación. Organismos internacionales y entidades como la Conferencia Episcopal y el Consejo Mundial de Iglesias fueron notificados oficialmente, evidenciando el impacto diplomático de esta decisión. Mientras tanto, voces de la sociedad civil insisten en que abandonar el diálogo sería un error histórico: la paz no es la ausencia de conflicto, sino la voluntad sostenida de superarlo por vías políticas, no militares.
La Paz Total parece hoy un concepto puesto a prueba. ¿Se trata de una pausa estratégica o del inicio de su naufragio? En medio del ruido de las armas, se alzan llamados urgentes a sostener la esperanza y a no ceder ante la desesperanza.
Sigue leyendo más noticias en Revista Poder
Si quieres ver videos acerca de este tema, entra a nuestro canal de YouTube



Publicar comentario