Petro acusa al congreso por recibir dinero de empresas de salud españolas

Durante su intervención en la Segunda Conferencia Mundial sobre Contaminación del Aire y Salud, organizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y celebrada en Cartagena, el presidente Gustavo Petro realizó fuertes señalamientos en el marco del debate nacional sobre la reforma al sistema de salud y la creciente crisis en el acceso a medicamentos.

En un tono contundente, el mandatario advirtió que el proyecto de ley que busca reformar el sistema de salud colombiano podría ser rechazado nuevamente en el Congreso la próxima semana. “Todo indica que el proyecto será hundido por segunda vez, lo que evidencia el poder desmesurado que ejercen ciertos intereses económicos que yo he denominado ‘capitales vampiros’, particularmente en el ámbito de la salud”, aseguró Petro.

Según el jefe de Estado, detrás del rechazo de la reforma estarían intereses privados que han influido de manera indebida en decisiones legislativas. “Tenemos evidencia de que algunos congresistas, en contravía de la Constitución, han recibido recursos de empresas de salud privadas provenientes de España”, denunció el presidente.

Estas declaraciones se dieron en presencia del secretario de Estado de Sanidad de España, Javier Padilla, a quien Petro solicitó expresamente iniciar una investigación para esclarecer el presunto flujo irregular de dineros desde compañías sanitarias españolas hacia congresistas colombianos. “Ustedes llegan justo cuando vivimos un debate nacional que involucra a millones de personas, un debate en el que hay sabotaje y bloqueo a la entrega de medicamentos esenciales, que son literalmente vitales”, enfatizó.

El presidente aprovechó el escenario internacional para reiterar su visión sobre el sistema de salud que necesita el país. En sus palabras, es imperativo avanzar hacia un modelo preventivo, que privilegie la atención primaria y el bienestar colectivo por encima de los intereses comerciales. “Estamos frente a un sistema que está siendo manipulado por quienes lucran con la enfermedad y se oponen a cualquier transformación que amenace sus ingresos”, sostuvo.

Las declaraciones de Petro han generado un fuerte revuelo en el panorama político, tanto por la gravedad de las acusaciones como por el llamado internacional a investigar posibles actos de corrupción transnacional. La oposición no tardó en reaccionar, exigiendo al presidente que presente pruebas concretas y reiterando la necesidad de debatir la reforma en un ambiente libre de presiones políticas.

Por ahora, el futuro del proyecto de ley de reforma a la salud es incierto. Mientras tanto, la crisis de los medicamentos persiste, y el país se adentra en una nueva fase de tensiones entre el Gobierno y el Congreso, con la salud pública como eje central del conflicto.

En medio de la Segunda Conferencia Mundial sobre Contaminación del Aire y Salud de la OMS, el presidente Gustavo Petro lanzó una fuerte denuncia al señalar que algunos congresistas habrían recibido dinero de empresas de salud privadas españolas, en aparente violación de la Constitución. Según el mandatario, esta influencia extranjera estaría detrás del posible hundimiento, por segunda vez, del proyecto de reforma a la salud, lo que refleja —dijo— la presión de los llamados “capitales vampiros” sobre el sistema sanitario colombiano.

Petro, quien pidió públicamente al secretario de Estado de Sanidad de España que investigue el presunto flujo irregular de recursos, también denunció un sabotaje sistemático a la entrega de medicamentos esenciales. Reiteró la urgencia de avanzar hacia un sistema de salud preventivo y alertó sobre el poder que ejercen intereses privados para frenar las transformaciones que necesita el país.

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