La OMS exige acciones inmediatas para evitar interrupciones en los servicios contra la tuberculosis

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido un llamado urgente a los gobiernos y entidades internacionales para que refuercen sus esfuerzos en la lucha contra la tuberculosis, enfermedad que sigue siendo una de las principales causas de muerte por infecciones en el mundo. Según la entidad, los avances obtenidos en las últimas dos décadas están en peligro debido a la reducción en la financiación de los programas de prevención, detección y tratamiento.

Desde el año 2000, las estrategias de salud pública han permitido salvar la vida de aproximadamente 79 millones de personas gracias a un enfoque integral que incluye detección temprana, acceso al tratamiento y estrategias de prevención. No obstante, la OMS advierte que la falta de inversión está poniendo en riesgo estos logros, comprometiendo la capacidad de los sistemas de salud para mantener los servicios esenciales.

Uno de los principales problemas que inquieta a los expertos es el aumento de la farmacorresistencia. Las bacterias que causan la tuberculosis han desarrollado resistencia a los tratamientos convencionales, lo que hace que la enfermedad sea más difícil de controlar. Esta situación, sumada a la falta de recursos, genera una crisis sanitaria que podría revertir los progresos alcanzados en las últimas décadas.

Factores que han impulsado el aumento de casos

Uno de los factores que pueden haber influido en el incremento en los registros de tuberculosis es el mayor uso de radiografías de tórax durante la pandemia de COVID-19. Esta situación permitió detectar más casos que en años anteriores, revelando la persistencia del problema y la necesidad de reforzar las estrategias de atención.

En paralelo, la OMS ha identificado que 27 países enfrentan graves dificultades debido a la escasez de personal de salud, lo que ha debilitado la prestación de servicios de diagnóstico y tratamiento. A esto se suma el colapso de los sistemas de vigilancia epidemiológica, que ha afectado la capacidad de monitoreo de la enfermedad a nivel global.

En al menos nueve naciones, los problemas en la adquisición de medicamentos y las interrupciones en la cadena de suministro han puesto en riesgo la continuidad de los tratamientos, afectando directamente a los pacientes y generando un aumento en la propagación de la tuberculosis.

La OMS también ha advertido que los recortes presupuestarios previstos para 2025 agravarán aún más la situación. En 2023, sólo se logró financiar el 26 % de los $22.000.000 millones de dólares requeridos anualmente para la prevención y atención de la enfermedad, lo que dejó un déficit preocupante. Además, la investigación sobre la tuberculosis recibió apenas una quinta parte de los 5000 millones de dólares necesarios en 2022, limitando el desarrollo de nuevas herramientas de diagnóstico y vacunas.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha enfatizado la importancia de cumplir con los compromisos adquiridos en la Asamblea de la ONU y ha instado a los líderes mundiales a redoblar los esfuerzos para garantizar la continuidad en la lucha contra la tuberculosis. Con este propósito, la OMS ha lanzado la campaña del Día Mundial de la Tuberculosis 2025 bajo el lema «¡Sí! Podemos poner fin a la tuberculosis: comprometerse, invertir, cumplir».

El impacto de la tuberculosis en Colombia

En Colombia, la tuberculosis ha mostrado un comportamiento preocupante en lo que va del año. Según el Instituto Nacional de Salud (INS), hasta el 1 de marzo de 2025 se han registrado 3.641 casos en todo el país. Departamentos como Santander, Antioquia, Boyacá, Putumayo, Sucre y Tolima han reportado incrementos significativos, con un total de 1.312 casos en estas regiones.

El país ha experimentado un aumento en la incidencia de la enfermedad, pasando de 24,09 casos por cada 100.000 habitantes en 2019 a 36,78 casos por cada 100.000 habitantes en 2024. De igual manera, el número de casos de tuberculosis en todas sus formas se ha incrementado notablemente, con un salto de 12.754 casos en 2019 a 20.832 en 2024.

Este panorama refuerza la urgencia de garantizar una financiación estable y sostenida para los programas de lucha contra la tuberculosis. La OMS insta a los países a priorizar la inversión en salud y a implementar estrategias que permitan mejorar el acceso al diagnóstico y tratamiento, evitando así una crisis sanitaria de mayor magnitud.

A medida que se acerca el Día Mundial de la Tuberculosis 2025, la comunidad internacional enfrenta el reto de traducir los compromisos en acciones concretas. Sin una respuesta inmediata y coordinada, el mundo corre el riesgo de perder décadas de progreso en la erradicación de esta enfermedad mortal.

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