Condenan a miembro de banda por realizar paseo millonario y secuestrar soldados de EE.UU. en Bogotá

Pedro José Silva Ochoa, uno de los integrantes de la temida banda criminal conocida como «Paseo Millonario» en Bogotá, fue condenado en Estados Unidos por su participación en el secuestro y agresión de dos soldados estadounidenses que se encontraban de servicio temporal en la capital colombiana. El tribunal del Distrito Sur de Florida le impuso la pena tras su involucramiento en el secuestro de personas protegidas internacionalmente.

El hombre de 47 años, quien estuvo prófugo durante casi dos años, fue arrestado en Santiago de Chile, donde se había escondido usando una identidad falsa y trabajando como conductor de aplicaciones móviles. Según las autoridades, Silva Ochoa había residido en la ciudad chilena desde 2022.

Un ataque planificado y violento

Los documentos judiciales revelan que Silva Ochoa, junto con otros dos cómplices, atacó y secuestró a los dos soldados estadounidenses en la noche del 5 de marzo de 2020. Las víctimas, que estaban cumpliendo misiones en Colombia, fueron drogadas en un bar de Bogotá, lo que les hizo perder el conocimiento. Exámenes médicos confirmaron la presencia de benzodiazepinas en sus cuerpos.

El objetivo de los secuestradores era obtener objetos de valor de los militares y, principalmente, obtener acceso a sus tarjetas de crédito y débito. El secuestro fue parte de una serie de delitos cometidos por la organización criminal, que se especializa en robos y secuestros de personas extranjeras en Colombia.

Proceso judicial y extradición

El caso tomó relevancia en el ámbito internacional, y las autoridades estadounidenses hicieron un firme compromiso con la justicia. La fiscal Antoinette Bacon, de la División Penal del Departamento de Justicia de EE.UU., expresó su firme condena a estos actos violentos: «La protección de nuestros ciudadanos es una prioridad, y este tipo de crímenes no quedarán impunes», declaró.

Silva Ochoa fue finalmente extraditado desde Chile a Estados Unidos en abril de 2024, después de ser capturado en un suburbio de Santiago. Durante su huida, había alterado su apariencia física para evitar ser identificado. En septiembre de 2024, Kenny Julieth Uribe Chiran, otro de los responsables del crimen, fue extraditado desde Colombia. Mientras tanto, Jeffersson Arango Castellanos, quien también estuvo involucrado, fue condenado en mayo de 2024 a casi 49 años de prisión.

Este caso refleja los esfuerzos internacionales para combatir las redes criminales que operan en América Latina y afectan a ciudadanos extranjeros, especialmente aquellos que se encuentran bajo la protección de leyes internacionales.

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