Bogotá intensifica medidas de seguridad vial con fotomultas en zonas críticas
En un esfuerzo por mejorar la seguridad vial y reducir la siniestralidad en Bogotá, las autoridades han implementado cámaras de fotodetección en puntos estratégicos de la ciudad. Estas cámaras, conocidas comúnmente como fotomultas, tienen como objetivo sancionar a los conductores que excedan los límites de velocidad establecidos, especialmente en áreas de alta vulnerabilidad.
La Secretaría de Movilidad de Bogotá ha identificado ocho zonas específicas donde el límite máximo permitido es de 30 kilómetros por hora. Estas áreas incluyen la Calle 63 Sur con carrera 97B y la Avenida Ciudad de Cali con calle 135A, entre otras. La selección de estos puntos se basa en la alta afluencia de peatones y la proximidad de instituciones educativas, hospitales y zonas residenciales, lo que representa un riesgo elevado para la seguridad de los actores viales.
El artículo 106 de la Ley 2251 de 2022, conocida como Ley Julián Esteban, establece que las velocidades máximas y mínimas para vehículos de servicio público o particular deben ser debidamente señalizadas por la autoridad competente. En zonas residenciales, escolares y hospitalarias, el límite es de 30 km/h, mientras que en vías de mayor tráfico vial es de 50 km/h. Las infracciones a estos límites pueden resultar en multas significativas, superiores a los 604.100 pesos colombianos.
La implementación de estas medidas ha generado opiniones divididas entre los ciudadanos. Mientras algunos consideran que las fotomultas son una herramienta efectiva para mejorar la seguridad vial, otros creen que se trata de una estrategia para aumentar el recaudo de las autoridades. Sin embargo, la Secretaría de Movilidad defiende la medida, argumentando que la reducción de la velocidad en zonas críticas es vital para proteger la vida de peatones y conductores.



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