El ELN paraliza el Chocó
Un nuevo paro armado en el departamento del Chocó ha paralizado varias comunidades, y la responsabilidad recae sobre alias Jerson, un comandante del Ejército de Liberación Nacional (ELN), quien mantiene un violento conflicto territorial con el Clan del Golfo. La disputa se centra en el control del río San Juan, una importante vía de transporte para el narcotráfico.
Alias Jerson, reconocido como líder del frente Ernesto ‘Che’ Guevara del ELN, lleva más de dos décadas dentro de las filas del grupo insurgente. Desde que ingresó en 2001 como combatiente raso, ascendió rápidamente a puestos clave, llegando a liderar varias operaciones. Hoy es considerado uno de los cabecillas más temibles del ELN.
El paro armado que comenzó el 18 de febrero de 2025 es el noveno en menos de dos años en esta región, afectando principalmente los municipios de Sipí, Nóvita, Istmina, Medio San Juan y Litoral del San Juan. La situación ha causado desplazamientos masivos y el confinamiento de miles de personas, en su mayoría indígenas y afrocolombianos.
Un prontuario criminal extenso
Alias Jerson tiene un extenso historial delictivo. Las autoridades lo vinculan con múltiples crímenes, como homicidios selectivos, secuestros, desplazamientos forzados y tráfico de armas. De hecho, la Fiscalía General de la Nación ha emitido una orden de captura en su contra.
Uno de los casos más relevantes en su expediente es el secuestro de varios civiles en el corregimiento de Orpúa, en el municipio de Bajo Baudó, y la instalación de minas antipersona en diversas zonas del Chocó, lo que pone en peligro la vida de la población local y de las fuerzas de seguridad.
Motivaciones detrás del paro armado
El nuevo paro armado en el Chocó tiene varias posibles explicaciones. Fuentes de la fuerza pública indican que uno de los motivos podría ser el debilitamiento del ELN frente al Clan del Golfo, que posee más hombres en la región. Otra hipótesis apunta al narcotráfico, ya que los guerrilleros del ELN necesitan controlar las rutas fluviales para trasladar grandes cantidades de cocaína hacia el Pacífico. Además, la crisis alimentaria podría haber motivado a la organización a aprovechar las ayudas humanitarias durante el paro.
El impacto en las comunidades
El paro, que se extenderá hasta el 21 de febrero, ha dejado a miles de personas atrapadas en sus hogares, sin poder realizar actividades cotidianas, como comprar alimentos o recibir atención médica. Las amenazas del ELN contra quienes salgan de sus viviendas agravan aún más la situación.
La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, ha solicitado la declaración de conmoción interior para la región, como medida extraordinaria ante la crisis. Además, ha pedido un mayor compromiso del Gobierno nacional para proteger a la población civil y frenar la violencia, que afecta especialmente a las comunidades indígenas y afrocolombianas.



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