5.000 desplazados por guerra entre ELN y disidencias
La situación en el Catatumbo, Norte de Santander, se ha vuelto insostenible debido a los intensos enfrentamientos entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las Farc. En medio de la violencia, la población civil se ha visto atrapada y devastada, con graves consecuencias para la región.
Según el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, los recientes combates han provocado la muerte de al menos 80 personas, 20 secuestros, decenas de heridos y más de 5.000 desplazados. Las víctimas se han visto obligadas a abandonar sus hogares, buscando refugio en zonas más seguras, mientras la situación empeora cada día.
En uno de los casos más desgarradores, una familia en el municipio de Tibú fue asesinada, incluidos un bebé y dos adultos. Estas acciones forman parte de una incursión del ELN contra las disidencias de las Farc, pero la violencia ha afectado indiscriminadamente a la población civil. La región, tradicionalmente marcada por el conflicto armado, ahora vive un nuevo capítulo de sufrimiento.
Testimonios de desplazados
Wilson Quintero, uno de los desplazados, relató con dolor cómo tuvo que abandonar su hogar y dejarlo todo atrás. “Lo único que saqué fue la ropa y la familia”, expresó, añadiendo que ver la tristeza y el sufrimiento de las comunidades de las veredas ha sido devastador.
Por su parte, Ana Helena Maldonado, otra víctima del conflicto, relató que enfrenta la angustia de estar separada de sus seres queridos, sin saber el paradero de su hijo. “Lloro porque no sé dónde está”, expresó entre lágrimas, mientras luchaba por sobrevivir junto a sus hijos.
Desplazamiento y medidas de apoyo
Los desplazados se han trasladado a la ciudad de Cúcuta y otras áreas cercanas, con la esperanza de encontrar algo de paz. Sin embargo, la situación sigue siendo incierta. Herne Vargas, quien huyó de la zona rural de Tibú, comentó que su familia tuvo que abandonar su hogar por miedo a ser asesinados.
Ante esta grave crisis, la Gobernación de Norte de Santander ha suspendido las clases en la región y habilitado espacios como el Colegio La Esperanza en Tibú y el Coliseo Argelino Durán Quintero en Ocaña, para albergar a los desplazados. Además, se han coordinado esfuerzos con organizaciones como Pies Descalzos para asegurar refugio adecuado y atención básica.
Atención y seguridad
El Instituto Departamental de Salud ha emitido una alerta naranja para garantizar atención médica urgente a los afectados, mientras que se han desplegado equipos médicos en las zonas más impactadas. La Gobernación, por su parte, ha reiterado la necesidad de reforzar la seguridad en la región, pidiendo apoyo al Gobierno Nacional para enfrentar esta crisis humanitaria.
El gobernador Villamizar ha hecho un llamado para proteger los derechos humanos y encontrar soluciones a largo plazo que permitan la estabilidad en el Catatumbo, una región que continúa viviendo los estragos del conflicto armado.



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